Monday, April 26, 2010

Poesía de Miércoles

Este miércoles estaré leyendo -o aburriendo, como diría el poeta performero, David Novoa- unos cuantos de mis intentos poéticos (siempre bocetos, siempre esbozos) como suelo llamar realistamente a lo que otros simplemente llaman poemas.

Para más información les invito a leer el afiche.

Gracias a los culpables de este espacio literario y de miércoles justamente por el espacio brindado y por la invitación, gracias por la terquedad con la poesía :César Olivares, Jorge Tume y David Novoa.

Eh aquí el blog de poesía de miércoles

Quedan todos invitados.

Tuesday, March 30, 2010

Namul, un cerrito solitario

Entrando a la ciudad de Guadalupe, por el lado sur, luego de toparnos con el emblemático Cerro Azul[1] , aparece a lo lejos el cerro Namul, el otro cerro singular y emblemático de Guadalupe.

Cerrito Namul
flameando
todo el vuelo de tu falda
zapateas y bailas un wayno
con el gran cerro Azul
tu eterna pareja
que hace
mil garabatos
con su pañuelo
de viento

No hay viajero que entre a Guadalupe sin sentir la omnipresencia del cerro Namul. No hay viajero que no note su cónica silueta. No hay viajero que no divise en la cima del cerro Namul la efigie de la virgen de Guadalupe. Me pregunto si los viajeros notan la tremenda soledad que supura esta breve ubre de piedra. Me pregunto si los viajeros notan acaso que el cerro Namul parece haberse extraviado. Los cerros nunca viven solos, los cerros viven siempre acompañados, los cerros viven siempre formando parte de una cadena montañosa. Esta peculiar característica hace que a veces piense seriamente lo que algunos piensan: el cerro Namul no es un cerro, el cerro Namul es un volcán que hace siglos se ha quedado dormido[2].

Namul
grito de piedra
soledad del ande

El silencio grisáceo guarda en tus faldas coquetas
el baile
de milenarios cantores

El tiempo suspira sin dientes
y orla casitas de barro en tu falda silbadora

Namul
puño pétreo
murmúrame la oscura historia

¡Namul
di que sí
soledad del ande grito de piedra!

En la cima del cerro Namul…

Reposa el monumento de 12m de altura, que el año 1967 se erigiera en honor a la patrona del pueblo: la virgen de Nuestra Señora de Guadalupe. Debido a esto, desde entonces, al cerro Namul se le conoce también como “cerro de la virgen”.

Se ubica el mirador natural de Guadalupe[3]. Desde sus 70m de altura se accede a una vista panorámica privilegiada de 360º de este pueblo milenario.


Entre la cima y la sima del cerro Namul…

Reposan los restos arqueológicos de la cultura Inca[4]. Los incas habitaron estas tierras durante 5 décadas, hasta que llegaron los españoles.

Descansan las 498 escalinatas que permiten a los visitantes recorrer toda su altura.

Reposa una pequeña ermita, donde la noche del 05 de diciembre, de cada año, pernocta la imagen de la virgen de Guadalupe.

En la sima del cerro Namul…

Por orden el virrey Toledo se construye el primer santuario y monasterio de San Agustín. Junto a éste se levantó la comunidad de indios[5] llamada Anlape[6], conocida en aquel entonces como asiento de Guadalupe; conocida hoy como “El Viejo Guadalupe”.

Los vientos de la Barranca
zampoñan los labios
del simio durmiente que es el gran cerro Azul

Pa’l pueblito de Anlape
que siglos antes
floreciera en falda del cerrito Namul

Al lo largo de sus 360º se abre y extiende el actual Guadalupe.

Clavel soledoso
trepadito
del ombligo milenario
parloteas
estirando tu frontera
con el cerro Namul
añoso y silente
perfil de piedra
congelado de tiempo

¿Y si los Albujar y Guarniz aprehendieron del cerro Namul su silencio de piedra?

Mis hermanitos
no arrearon bala perdida…
Yungas
de arcilla cocida
antes que el suspiro egoísta
antes que borrarse con el dedo
al pie
del roto acantilado
beben
la mudez perpetua
que el gran cerro Azul
y el cerro Namul
inmemoriales destilan

Un cerro en el mapamundi…

Las coordenadas geográficas del cerro Namul , según el mapa satelital de Google[7] , son: 7° 14' 41" Sur, 79° 28' 41" Oeste.

Una cerro de letras…

El año 97 nace en Guadalupe un grupo literario. Había que ponerle un nombre. Yo (siempre jalado por aquello de la identidad cultural) propuse Namul. Es así como nace el nombre del único grupo literario de Guadalupe; grupo que acaba de ser incluido en el libro Literatura Regional de La Liberad del reconocido estudioso de la literatura, Saniel Lozano Alvarado.

Un cerro con futuro…

¿Qué sería de los Guadalupanos si un día despertamos, por ejemplo, con un reservorio de agua afeando el lomo del cerro Namul? Quizá nos acostumbremos; dicen que el ser humano es maleable, que se acostumbra absolutamente a todo. Por mi parte pensaría que la construcción sólo fue posible tras una decisión política que ha pasado por alto, o ha desestimado en nombre del desarrollo material del pueblo, el innegable valor histórico e iconográfico del cerro Namul.

El cerrito Namul espera más atención, no para afearlo, no para destruirlo; sino para rescatarlo, embellecerlo, ponerlo en valor, insertarlo en el circuito turístico[8]. Este cerrito singular, este potencial recurso turístico, eleva su grito de piedra a la oreja de un pueblo que parece no escucharlo; sí, de este pueblo milenario que si un día despertara y se topara con la sorpresa de que su cerro Namul se ha ido, seguramente moriría de pena, y de amor, como el sauce Hebaristo.

_______________________

[1] Leer el artículo Guadalupe, la ciudad del simio durmiente
[2] Creo que no hay otro pueblo en el Perú que tenga un cerro tan peculiar como el cerro Namul.
[3] Este mirador natural de Guadalupe podría ser aprovechado como recurso turístico.
[4] Recordemos que los cerros (apus) eran adorados por los incas, por lo que es una posibilidad que el cerro Namul corriera la misma suerte.
[5] Los indios que se asientan en Anlape, llamémosles anlapeños, representan realmente a los guadalupanos pre hispánicos.
[6] Anlape es un vocablo de origen pre hispánico cuyo significado se desconoce.
[7]http://www.maplandia.com/peru/la-libertad/pacasmayo/guadalupe/statues/el-cerro-namul/
[8] ¿Por qué no incluir activamente al cerro Namul al movimiento integral de la feria de Guadalupe?

Friday, February 19, 2010

Caribeños de Guadalupe, ¿cuánto te debo?

La orquesta Caribeños de Guadalupe nace el 8 de agosto de 1971 por inquietud del entonces joven Santiago Aspericueta Reyes [1]. En realidad recién el año 1985 pasa a llamarse Orquesta los Caribeños; y en los 90, Caribeños de Guadalupe.

El año 1994, publiqué en el boletín Raíces [2] un artículo en el cual expresaba lo siguiente:

“Siempre viajo de Guadalupe a Trujillo y viceversa; pero ¡maldición!, su nombre [de Guadalupe] no lo mientan cuando los cobradores llenan el bus; a pesar de que su destino final está más allá de mi pueblo… En otras ocasiones… ¡hey, amigo! ¿de dónde eres? Preguntaba… -Yo… yo de Trujillo- … ¿por qué? si eres de Guadalupe, yo te conozco… -Es que a éste [Guadalupe] no lo conocen-… ¡que pena! Mi amigo oyente despierta, frunce su semblante triste y rompe el silencio opinando la evidencia de los sucesos”

Aquel reclamo juvenil, que denota frustración e indignación por la postergación que padecía mi pueblo, a casi 16 años de publicado, ha sido atendido y resuelto por la orquesta Caribeños de Guadalupe. No digo que los Caribeños de Guadalupe hayan leído mi humilde y prácticamente inexistente artículo, ni mucho menos que los Caribeños de Guadalupe lo hayan leído, tenido en cuenta y entonces hayan atendido mi preocupación juvenil. Sólo digo que Caribeños de Guadalupe ha puesto el nombre de Guadalupe, a punta de canciones, no sólo en boca de todos aquellos cobradores que golpearon mi identidad y me causaron frustración, sino que ha ido más allá: ha colocado el nombre de Guadalupe en boca de todo el Perú y en parte del mundo. Caribeños de Guadalupe me ha dado la satisfacción gratuita de oír el nombre de mi pueblo por cada lugar que voy.

Bastaría con el nombre de Guadalupe acuñado al nombre de la orquesta más popular del Perú para saber que Caribeños de Guadalupe ama a este pueblo norteño. ¿Qué grupo coloca en su nombre explícitamente el nombre de su lugar de procedencia si no lo amara? Nada le hubiera costado a los Caribeños de Guadalupe llamarse simplemente Caribeños, o Los Isleños o Rhym boys como llamábase al inicio; pero no, sucede que no quisieron perder la oportunidad de llevar y esparcir el nombre de su pueblo por todos los rincones del Perú, sucede que decidieron que su éxito musical no sólo sirviera al grupo mismo sino también sirviera para que su pueblo fuera conocido por todo el Perú y parte del mundo. Parece mentira que algo tan simple como endosar explícitamente el nombre de Guadalupe al nombre artístico de la popular orquesta norteña haya hecho tanto por este pueblo. Este detalle de gratitud y amor por su pueblo ha dado sus frutos: Guadalupe hoy existe muchísimo más allá de sus propias fronteras.

“Caribeños de Guadalupe” es, sin duda, el ícono mediático más importante de y para Guadalupe. Recuerdo que en la época en que escribí mi reclamo juvenil, cuando en Trujillo decía que era de Guadalupe, me preguntaban: ¿Guadalupe? ¿Y dónde queda? Hoy, ni en la misma Lima gris me preguntan eso, sino que agregan con naturalidad: … la tierra de los Caribeños.

Si Caribeños de Guadalupe se hubiera llamado sólo Caribeños de igual modo hubiera ayudado a que Guadalupe fuera conocido por millones de peruanos, ya que debido a su popularidad y trascendencia habría sido inevitable que no se conociera su lugar de precedencia; pero, sin duda, Guadalupe no habría sido conocido con el nivel de impacto que lo es gracias a que Guadalupe aparece endosado explícitamente en el nombre de la orquesta guadalupana. Pues no tiene parangón, ni tiene precio oír el nombre de nuestro pueblo cada vez que alguien nombra al popular grupo peruano; como tampoco lo tiene el oír millones de veces a la orquesta guadalupana diciendo en la radio y la tele, en bailes, fiestas, etc., su popular estribillo: “Caribeños de Guadalupe”

Cuando digo que soy de Guadalupe, nadie dice: ah, la feria de Guadalupe; nadie dice: ah, la cuatricentenaria ciudad de Guadalupe; nadie dice: ah, el hogar de Fernando y Justo Albujar y Manuel Guarniz; etc. La gente casi de inmediato agrega: ah, la tierra de los Caribeños; la gente agrega: ah, la tierra de Marina Mora[3] ; la gente agrega: ah, la tierra del sánguche de pavo[4] . Para el peruano común, para el peruano promedio, Guadalupe se reduce, inevitablemente, a Los Caribeños de Guadalupe y/o a Marina Mora y/o al Sánguche de Pavo; en ese orden de incidencia. Guadalupe le debe a estos tres íconos mediáticos su real existencia en todo el territorio peruano.

Caribeños representa el ícono que garantiza la existencia y permanencia de Guadalupe en el imaginario peruano. Y esto, sí que nos compromete a apoyarlos. Durante la feria fui al campo ferial a tomar unas cervezas, y me topé con la sorpresa de que en los toldos casi no se ponía la música de los Caribeños de Guadalupe. Esto se explica por el hecho de que los dueños de los toldos son en su mayoría foráneos, por lo que no es de extrañar que promocionen a grupos de otras zonas, en desmedro del grupo guadalupano; por supuesto, en el toldo que estaba solicité que pusieran música de Los Caribeños de Guadalupe, solicitud que fue, menos mal, atendida casi de inmediato. Luego entré al local X[5] de la plaza de armas; y sucedió que tampoco ponían Caribeños de Guadalupe. Llamé al mozo y le solicité que pusieran unas canciones del grupo guadalupano, pedido que fue rechazado[6] ; el mozo alegó que a él le gustaba Shakira[7] , por lo que siguió poniendo Shakira. ¿Quería, yo, que pongan Caribeños de Guadalupe por simple chovinismo? No, quería que pongan Caribeños de Guadalupe por gratitud, por justicia, por identidad, y por oportunidad. ¿Acaso no es la feria una de las pocas ventanas que tenemos para promocionar lo nuestro? ¿Por qué desperdiciar esta ventana que se abre apenas dos semanas al año promocionando lo ajeno? La feria es una ventana en la que debemos exponer lo nuestro. Eh ahí la justificación de mi reclamo. Pero aquel día parece que no fui el único que se portó como un defensor a sueldo de los Caribeños de Guadalupe, según me contó un amigo, y eso me consuela; durante la mismísima novena, el padre José Ortiz hizo un similar reclamo y pedido a todos sus feligreses.

¿Me siento orgulloso de Caribeños de Guadalupe sólo porque es de Guadalupe? No, eso sería chovismo puro; corriente que por cierto para nada comulgo. Mi orgullo no se sustenta en el hecho de que Caribeños de Guadalupe es de Guadalupe, sino, más bien, en el hecho de que Caribeños de Guadalupe es una orquesta que ha renovado a la cumbia peruana, le ha impregnado un halo de frescura; sino, más bien, en el hecho de que Caribeños de Guadalupe es una orquesta que ha llevado a la cumbia peruana a calar e insertarse a lo largo de todo el territorio peruano y en parte de territorio extranjero; sino, más bien, en el hecho de que Caribeños de Guadalupe es una orquesta que ha patentado un estilo musical único, inconfundible que mueve multitudes, estilo que puede rastrarse fácilmente en muchas agrupaciones cumbiamberas peruanas; sino, más bien, en el hecho de que es una orquesta peruana de probada calidad musical, es un semillero de nuevas figuras de la cumbia. Caribeños de Guadalupe, primero, es todo aquello; luego, por suerte, sucede que es de la ciudad de Guadalupe; luego, por suerte, otra vez, sucede que es una orquesta que pasea en su nombre artístico y pregona en su estribillo musical por todo rincón que va el nombre de este pueblo milenario. Gracias, por haber atendido mi reclamo juvenil aunque tú no lo hayas conocido.

¿Qué guadalupano, fuera y dentro de Guadalupe, no se ha beneficiado del éxito de los Caribeños de Guadalupe? ¿Qué guadalupano, no se ha sentido orgulloso cada que oye en el taxi, en la combi, en el micro, en el restaurante, en el bar; cada que lee en el periódico, en el cartel, en la pared; o cada que ve en la tele al grupo norteño que ha forjado su popularidad, y ha dejado su nombre grabado en los anales de la historia cumbiambera peruana, tocando sus propias creaciones y/o recreando canciones ajenas sin atisbos de plagio alevoso y premeditado, sino más bien en son de homenaje? El que diga que no, vive en una burbuja o la envidia lo mata; aun si la cumbia no le gustara. ¿Qué guadalupano tendrá hoy la excusa barata para negar a Guadalupe, como el guadalupano de mi artículo, porque Guadalupe simplemente no es conocido? Como guadalupano, siento que el beneficio más grande que he recibido de los Caribeños de Guadalupe es el no tener que volver a dar explicaciones complicadas y gratuitas sobre la existencia de mi pueblo, es no tener que preocuparme más porque a mi pueblo no lo mencionen; hoy mi pueblo es para todos los peruanos simple y llanamente la tierra de los Caribeños de Guadalupe, y eso, para mí, es la razón necesaria y suficiente para guardarle eterna gratitud a la popular orquesta cumbiambera.


Apostemos por lo nuestro; aprovechemos, que apostar por Caribeños de Guadalupe es apostar por un grupo no porque simplemente es guadalupano, sino porque es un grupo guadalupano y a la vez es un grupo de indiscutida calidad musical, de indiscutida trascendencia y popularidad en el territorio peruano y parte del mundo. El éxito y vigencia de Caribeños de Guadalupe en la escena musical peruana representan el éxito y la vigencia de Guadalupe en el imaginario colectivo nacional[8]. Por eso, imitemos, por ejemplo, a la cevichería Arana, al bar Café Velásquez, locales donde mientras uno come unas papitas rellenas, uno toma un aguadito, Caribeños de Guadalupe suena como un suave telón de fondo. ¿Guadalupano, por qué si hay un grupo musical bueno, profesional, y es de casa, por qué no abrazarlo con ternura y devolverle lo que le ha dado a este pueblo norteño? Recordemos que los grandes éxitos no suceden todos los días, las circunstancias históricas que los crean son irrepetibles, son únicas, por lo que es de necios dejarlos pasar de largo. No todos los días veremos surgir por las calles de Guadalupe otros Caribeños, otras Marinas Mora, otros Sánguches de Pavo; no los dejemos irse tal como hiciéramos en la década del 80 con el recordado Sport Pilsen de Guadalupe[9]. No dejemos pasar de largo aquellos elementos singulares que surgen de vez en cuando en esta tierra para beneficio de esta misma tierra.

Caribeños de Guadalupe, he aquí mi impresión oficial sobre ti, eh aquí mi gratitud eterna. Gracias, Caribeños de Guadalupe por ser de Guadalupe; Gracias por llevar el nombre de mi pueblo por todos los rincones del Perú y parte del mundo; gracias, por haber sacado a Guadalupe, la tierra del Pakatnamu, del viejo anonimato. Gracias, Caribeños de Guadalupe, por hacerme inmensamente feliz. ¿Caribeños de Guadalupe, cuánto te debo?

[1]:Don Santiago Aspericueta Reyes, director fundador de los Caribeños de Guadalupe, murió sin haber tenido la dicha de ver a su grupo metido en el corazón de todos los peruanos. Ver a su grupo convertido en grupo de resonancia nacional e internacional le hubiera generado enormes satisfacciones.
[2]:El boletín Raíces fue publicado el 28 de Julio de 1994.
[3]:Marina Mora es el segundo ícono mediático que más ha contribuido a que Guadalupe sea conocido en todo el Perú. La modelo guadalupana en cada oportunidad que se le presenta en los medios aprovecha para decir que es natural de la ciudad de Guadalupe. Gesto que los guadalupanos debemos agradecer sin titubear.
[4]:El sánguche de pavo guadalupano como el tercer ícono mediático más importante de Guadalupe ha sido para mí una revelacion. Un tercer lugar para un elemento gastronomico, sólo puede deberse a que el sánguche de pavo guadalupano sea tan bueno como aseveran los turistas.
[5]:No menciono el nombre del local, porque creo que la actitud necia del mozo de turno es desconocida por los propietarios del negocio.
[6]:No existe cantante o agrupación que guste unánimemente a todo el mundo, como no existe cantante o agrupación que tenga cero detractores. A la luz de esta verdad es posible y legítimo que existan guadalupanos que no gusten de la orquesta Caribeños de Guadalupe o que simplemente no simpaticen con ella. Y aunque éste es su derecho, éste no es el punto.
[7]:Con el respeto que se merece el mozo, si le gusta Shakira que la oiga en su casa; en el bar, el mozo pone la música que solicita el cliente.
[8]:¡Caribeños de Guadalupe, si el trágico accidente que sufriste el 01 de enero de 2004 no pudo detener tu éxito qué podría hacerlo?
[9]:El club deportivo Sport Pilsen de Guadalupe fue, y quizá siempre lo sea, el único equipo de fútbol que logró llegar a la Copa Perú (1983), en una época en que el fútbol se jugaba todavía con el corazón y los nervios; en una época en que llegar a la Copa Perú era cosa de buen fútbol, era cosa de pocos. Sport Pilsen no se fue, lo dejamos ir, y desde entonces, ningún otro equipo llegó a darnos una satisfacción igual, unánime y colectiva.

Thursday, February 04, 2010

Literatura en Guadalupe

INVITACIÓN

Sr(ra. ita):

El Centro de Desarrollo Cultural y Agrario RUNAKAY (CEDECAR) tienen a bien invitar a UD. y familia a la Gran Velada Literaria.

Se estarán haciendo presentes los escritores Jorge Tume, César Olivares, David Novoa y Harold Alva. Este acto cultural se llevará a cabo el día sábado 06 de febrero, a horas 08.00 p.m. en el local del Club UNION.

Le agradecemos de antemano su presencia porque ésta dará realce a la actividad, a la vez que fomentará el enriquecimiento de nuestro espíritu y acervo cultural guadalupanos.

Auspicia: Gobierno Municipal de Guadalupe.

Guadalupe, febrero del 2010

RUNAKAY

Antonio Escobar / Robert Jara

Friday, January 15, 2010

Sobre los rostros de los Albújar y Guarniz

Dicen que las ideas son para que se peleen en lugar de los hombres. Espero esto aplique a mi pueblo. Sólo así no se les pasará por la cabeza sacarme en burro.

Es un texto que toca un tema muy caro para mi pueblo. El texto me atrevo a decir algunas cositas, amparado en la verdad, sobre tres de los más importantes íconos de la identidad guadalupana. Les invito a leer el siguiente texto: Sobre los rostros de Fernando Albújar, Justo Albújar y Manuel Guarniz; tres héroes nacionales de la guerra del Pacífico , de los cuales los dos primeros son guadalupanos, mientras que el último es jequetepecano.

Sólo por precausión, tengo un burro amarrado en la puerta de mi casa.

Thursday, December 24, 2009

noche de paz

Y buscaré
la fórmula ideal
para convertir
pena en alegría
y a la humanidad ver feliz.

Papá Noel sueño ser
para poder regalar
a la humanidad
risas y felicidad
y en los ojitos tristones
ver estrellitas brillar
y en vez de llanto señores
oír mil voces cantar.

Llueva lluvia torrencial
y cada gota de amor
toque a la humanidad
y la embriague de amor
y los truenos de la noche
sean canciones de paz
y los relámpagos lejos
la lumbrera universal.

Noche de paz
noche de amor
noche de paz
fiesta universal
noche donde el ausente presenta se hará
noche cuando el amor con su luz reinará.

Navidad
navidad
noche de paz
noche de amor
fiesta universal.

Tuesday, December 22, 2009

noche buena

La noche buena
me da pena
porque es una sola
hay que esperarla
un año entero para que vuelva

yo cuánto diera
porque la vida fuera
tan simplemente
una noche buena

En noche buena
yo les canto alegre
desde mi terruño
con mi voz de aliento
y de nostalgia por un mundo nueva

yo cuánto diera
por que la vida fuera
tan simplemente
una noche buena

........

Anhelo para todos en esta navidad lo que corea mi breve canción:
"yo cuánto diera porque la vida fuera tan simplemente una noche buena"

Saturday, October 31, 2009

Plaqueta de poesia

Los Abuelos de mis Abuelos

Un texto de Robert Jara Vélez

Siempre he sentido verguenza ajena cuando un poeta durante la presentación de alguno de sus libros termina ofreciendo a los sufridos y heroícos asistentes (los casi siempre 4/5 gatos) un soliloquio de media hora durante el cual no hace sino explicar, hasta arrancar bostezos, todos los pormenores literarios y no literarios que crearon la atmósfera suficiente y necesaria dentro de la cual surgió su obra, por él mismo calificada, sino sutil, descaradamente, genial, imprescindible para la literatura nacional y/o universal. La verborrea explica sin reparos ni contemplaciones cómo surgio su obra, cómo la escribió, cómo la sufrió y/o cómo la gozó, de qué cosa escribe, y por qué escribe sobre esa cosa, etc. En fin, de lo que se trata con dicha presentación es de que los sufridos y heroícos asistentes (especie, en casi vía de extinción) crean que la obra que pronto no comprarán es una verdadera e indiscutible obra de arte gracias al decreto supremo e imparcial emitido por el mísmísimo creador de la obra.

Nada más ocioso, indignante, vergonzoso, patético, etc., que la auto exégesis, que la autolamida de ojo.

¿Por qué a los poetas les cuesta tanto dejar que sus libros se defiendan solos? ¿Por qué les cuenta tanto dejar, en el mejor de los casos, que sus libros sean defendidos por otros lectores?

Por todo lo antes dicho, a raíz de la publicacion personal / digital de mi breve plaqueta "los abuelos de mis abuelos" no me resta sino invitarles a que la ojeen un momento. Y claro, a imprimirla si no terminan tan desanimados.

Wednesday, October 28, 2009

Singularidad 1

Los Albújar y Guarniz, héroes nacionales

Una mañana del 28 de octubre de 1881, tres modestos zapateros, Justo y Fernando Albújar (guadalupanos) y Manuel Guarniz (jequetepecano), se elevaron al palco inasible del valor humano a donde sólo escalan los héroes.

Días antes fueron acusados de los disparos contra un soldado de las huestes chilenas, que se apoltronaron en Guadalupe durante la guerra del pacífico. Los tres artesanos prefirieron el silencio a la delación y la cobardía. Abogaron en todo momento por su inocencia. Y no cedieron su "silencio patriota" ni a la tortura ni al encarcelamiento, y mucho menos a la exigencia invasora de delatar al culpable de los disparos, a quien ellos conocían. Esto les costó ser fusilados en plena plaza de armas del pueblo, como si de malhechores se tratara, llevándose sin titubear a la tumba el nombre del autor de los disparos.

"Los Héroes del Silencio" estamparon su nombre y su loable acto en la historia nacional; acto que cada 28 de octubre Guadalupe revive, rescata de su memoria colectiva.

"Los Albújar y Guarniz" fueron oficialmente reconocidos como héroes nacionales por el estado peruano mediante el decreto ley #23719, un 15/12/1983. Sin embargo el reconocimiento real y efectivo lamentablemente persiste circunscrito al ámbito local; ojalá en un futuro la plana se enmiende y el ejemplo heroíco de "los héroes del silencio" cobre su real dimensión.

Tuesday, October 27, 2009

Singularidades guadalupanas

Todo pueblo tiene en su devenir histórico ciertos eventos, situaciones, y/o personajes que por su trascendencia y singularidad escapan de lo cotidiano y se instalan en la memoria viva y colectiva. Son eventos de exclusividad prominente que se confunden con sueños hechos realidad, que trascienden los colores políticos, sociales, religiosos, etc. Estos sucesos los denomino en mi libro inédito ´(Guadalupe, Tierra Milenaria), singularidades guadalupanas, las cuales iré posteando aquí, en un orden arbitrario.

No es mi afan en esta parte, como sí lo es en el resto del libro, ni analizar ni criticar las singularidades sino tan solo describirlas, exponerlas, puntualizarlas tal como aparecen en el imaginario colectivo.

Thursday, September 10, 2009

El expropiador de información


Cuando se realiza una investigación sobre un tema particular lo primero que uno debe hacer es empaparse sobre el tema. Y para lograrlo es necesario, riguroso recurrir a las fuentes, ya sean orales o escritas. Pero, ¿qué sucede si el acceso a las fuentes no es posible?

La imposibilidad de acceso a la información a veces sucede por que el que la posee no lo permite. Este circunstancial poseedor se convierte en el celoso guardián de la información que coyunturalmente ha caído en sus manos; la amarra, la enreja, la blinda para que nadie mas la posea, no escape de sus dominios. Este proceso de expropiación que sufre la información concluye otorgándole al expropiador cierta importancia cultural a la vez que congela, inutiliza, devalúa a la información misma.

El expropiador hace de la información su tesoro, su trofeo, su caballito de Troya. Y sustenta su importancia como persona en la sola posesión de la misma. En realidad amarra la información por que sospecha que ésta tiene un valor intrínseco, valor que por ósmosis termina transfiriéndose al él. Si bien, de este modo, el valor intrínseco de la información se conserva; su valor potencial pierde la oportunidad de liberarse y concretarse en la realidad, puesto que esto sólo sucede cuando la información se divulga, se democratiza, conceptos poco amigables para un expropiador. Lamentablemente, si el expropiador no hace más que poseer la información, es decir la posesión adquiere un valor en si mismo, podemos decir, en términos prácticos, que la información expropiada no existe.

La importancia inusitada que adquiere el expropiador no solo radica en la posesión misma de la información, sino también en saberse propietario exclusivo. Este gratuito poder le causa satisfacción, al igual que el gratuito poder de negar el acceso a la información. Este poder lo ejerce por medio de un solapado y falso acto de bondad: soltar la información gota a gota, a regañadientes, como quien no quiere la cosa; acto durante el cual se esmera, se asegura en clavar en la conciencia del circunstancial beneficiario la convicción de que ha contraído una deuda, de que ha sido depositario de un favor impagables, y de que por lo tanto debe una gratitud pública.

Si bien la información posee un valor intrínseco (su valor connotativo) también posee un valor potencial. El expropiador amarra la información por que sospecha, intuye, quizá sabe, acerca del valor intrínseco de la información, y en el peor de los casos, por que desea que el valor potencial de la información no se manifieste. Esta última posibilidad no es poco común. Es una posibilidad que se sustenta en el egoísmo, en la mediocridad del expropiador.

¿Qué satisfacción causa el ser propietario exclusivo? ¿Qué satisfacción causa el negar acceso a la información? ¿Qué mueve a una persona a amarrar la información? ¿Qué mueve a una persona a no soltar, no poner a disposición, no democratizar la información?

Saturday, August 15, 2009

El problema de llamarse Guadalupe

Llmarse Guadalupe, en tiempos de globalizacion es un problema. Léase, desventaja. ¿Qué tal si se llamábase Omnep, Anlape, por ejemplo?

Cuando viajé a Puerto Rico (P.R) el año 1998, en Guadalupe había sólo una computadora conectada a Internet; mientras que en P.R la conexión Internet ya era algo normal. Y fue en este contexto que surge como algo lógico, natural, en mí, la idea de elaborar una página web de Guadalupe, ya movido por la nostalgia, ya movido por el fácil acceso a la Internet, ya movido por mi interés de lanzar a mi pueblo al ciberespacio para que lo conozca el mundo entero.

Lo primero que hice cuando estuve frente al computador, con acceso ilimitado a la Internet, fue buscar a Guadalupe. Recuerdo que escribí “Guadalupe”, a secas, inocentemente (ahora lo sé), en el Google; y este me devolvió ciento de coincidencias. Me alegré; pero la alegría me duró poco; se fue esfumando tras cada clic que hacía sobre los enlaces que veíanse en mi pantalla; pues todas las páginas visitadas eran sobre otros guadalupes, o sobre cosas relacionadas a estos otros guadalupes, mas ni una sola era sobre mi Guadalupe querido. Fue entonces que emprendí una búsqueda larga y permanente. Y desde entonces, bajo qué criterio no habré buscado a mi Guadalupe utilizando al más poderoso motor de búsqueda, el Google, y otros muchos: “Guadalupe”, “Guadalupe Perú” “Guadalupe La Libertad” “ Guadalupe Pacasmayo”, “Pakatnamu”, “Namul”, “Anlape”, etc. Pero nada, Google no se cansaba de llevarme a otros Guadalupes.

En aquel periplo de búsqueda me topé con una docena de pueblos que llamábanse Guadalupe regados por el mundo. Empecé a odiar que así sucediera. Recuerdo que el único Guadalupe de Perú que tuve noticia fue del futbolista de la U. ¿Cómo era posible que el futbolista de la U existiera en el ciberespacio y no un pueblo entero de nombre Guadalupe? Esta búsqueda adversa, frustrante, no logró desanimarse. Y es así que en mis ratos libres, en mis ratos de nostalgia, terminaba frente al computador inventando/ repitiendo diversos criterios de búsquedas. Cada vez que dejaba de buscar se reforzaba y tomaba asidero una inevitable realidad: mi Guadalupe no existe en el ciberespacio, mi Guadalupe padece de anonimato cibernético. Fue esta triste realidad la que me empujó crear la primera página integral de Guadalupe.

En una de las tantas sesiones de búsqueda (casi desesperanzadoras) recuerdo que se me ocurrió buscar por: “Raúl Nakasone”. En mi desesperación no sólo buscaba “Guadalupe…”, sino también con todo lo que tuviera alguna conexión con él. Y, bingo: aparece en mi pantalla la página personal de Raúl Nakasone (Raúl Nakasone es un profesor guadalupano que ejerce la docencia universitaria en USA desde hace mas de dos décadas); hurgué rápidamente su contenido, y fue entonces que me topé con un enlace que decía “Guadalupe”(http://academic.evergreen.edu/n/nakasonr/Guada1.htm). No pude contener mi alegría ante el hallazgo. ¡Guadalupe sí existía en el ciberespacio! Era una breve página, la cual aún mantiene la misma envergadura que tenía en el `98.

En aquella época no bastaba con tener una página hospedada en algún servidor para que exista en el ciberespacio. Buscar una página, en estas condiciones, en el inmenso océano de información, era literalmente como buscar una aguja en un pajar. ¿Qué tal si yo no hubiera conocido a Raúl Nakasone? Simplemente jamás hubiera encontrado la página en mención. Sucedía que una página cuya dirección en la Internet (URL) no se divulgaba ex profeso, adrede, en términos prácticos era como si ésta simplemente no existiese; pues era necesario a parte de hospedarla en un servidor, publicitarla manualmente; es decir, era necesario pasar el URL de la pagina a todos los contactos posibles, inscribir el URL en los diversos directorios, portales, etc. Y aún así, este arduo trabajo no garantizaba sacar del anonimato inmediatamente una página nueva. Una página cuyo URL nadie o casi nadie conocía, era similar a tener una casa cuya dirección (el cómo llegar a ella) no se la he dado a nadie. Unos anos después esta tarea manual, gracias a Google, se hizo automática; Google creo un software que reconoce y detecta automáticamente la información nueva que ha sido subida al ciberespacio, y actualiza su base de datos. Pero aún así, hay que promocionar la página personalmente, ya no para que esta sea incluida en la base de datos (en el directorio de la web) sino para promoverla, colocarla en un lugar privilegiado de la base de datos, y su ubicación sea mucho mas fácil y directa.

Tiempos después fui hallando otras páginas donde se mencionaba, se hacía referencia tangencialmente a Guadalupe; situación que se testimonia en mi página (renovada) sobre Guadalupe:

"Este tributo se encandila debido a tu presencia diminuta y fragmentada en el ciberespacio. Es frustrante buscarte por horas, utilizando los mas poderosos "ingenios de búsqueda cibernética" y tan sólo encontrar fragmentos, tímidos aristas, leves pinceladas y jirones de tu carne esparcidos por disímiles rincones.

Sólo anhelo con este sencillo tributo estampar tu peculiar personalidad e idiosincrasia en el ciberespacio, como un todo, como un ente integral, sistemático y vivo: todo de ti en un solo sitio.

Para tal empresa, por supuesto, también he predispuesto del material informativo disperso por toda la red, por lo que profeso un reconocimiento colectivo.

Una vez creada mi página Guadalupe, Tierra Milenaria el siguiente objetivo fue posicionarla en un lugar privilegiado en el ciberespacio, en el índice de búsqueda de Google. Este trabajo no ha sido en vano, al cabo de unos años mi trabajo ha rendido algunos frutos: he visto posicionarse a Guadalupe, poco a poco (y en particular las paginas por mi administradas), hasta verla parecer sin mucho problemas tras hacer una búsqueda simple. Hoy es algo natural buscar en Google “Guadalupe Perú” y esperar que aparezcan los diversos enlaces a páginas sobre Guadalupe, a la vez que parece increíble creer que en el `98 bajo este mismo criterio no aparecía casi nada especifico; he visto también al correr de los años, con alegría (y con tristeza,) que otros cibernautas alimentan sus páginas desde la mía (es decir, usan la información consignada en Guadalupe, Tierra Milenaria sin siquiera mencionarla: el típico silenciamiento casual o adrede); me he enterado, también, por terceros, que mi pagina es visitada frecuentemente por los alumnos de las diferentes escuelas y colegios de Guadalupe para realizar la tarea que sus profesores les encomiendan. Esto ultimo no permite que olvide mi compromiso de mejorar mi pagina, especialmente en cuanto a información básica se refiere; lamentablemente resulta que no es tan fácil mantener una pagina sin el apoyo de terceros (el cual, por cierto, nunca lo he tenido), pues me demanda mucho más tiempo del que actualmente dispongo."
Ya de vuelta al Perú, he seguido trabajando silenciosamente en promocionar y posicionar mejor a mi pueblo en el ciberespacio. Es gratificante para mí saber que actualmente cualquier cibernauta del mundo pueda llegar a mi pueblo con solo escribir “Guadalupe Perú” no solo en Google sino también en los diversos motores de búsqueda. Mi anhelo es que un día baste con escribir “Guadalupe” (a secas) para que el enlace que nos lleve a Guadalupe (y por qué no a Guadalupe, Tierra Milenaria) aparezca encabezando la lista de resultados que nos devuelve el Google, el motor de búsqueda mas poderoso del mundo, arrebatándole así el lugar privilegiado, que aun tienen por puesta de mano esos otros guadalupes existentes en el ciberespacio.

En este contexto es que siento molestia de que mi pueblo se llame Guadalupe, pues de haberse llamado Omnep, Anlape, etc. hubiera sido (debido a que condición de nombres propios y únicos) mil veces más fácil llegar a mi pueblo en el ciberespacio. Por ejemplo, Huanchaco, Chepen, etc., son pueblos con nombres únicos, sin par en el mundo, que no sufren la desventaja que sufre Guadalupe; es decir, basta con escribir Huanchaco, Chepen en Google para obtener con certeza todas los enlaces referentes a dichos pueblos; Guadalupe no tiene este privilegio. Por otro lado, ¿el tener un nombre (toponímico) como Anlape, Omnep, no nos ayudaría acaso a olvidar menos (sino, a olvidar a secas) el lado más olvidado de nuestra herencia genético cultural? Eh ahí las dos razones fundamentales y suficientes en que se ampara mi afirmación (ya osada, ya atrevida, ya juguetona, depende de donde y como se la mire) que me haría digno candidato para ser sacado en burro de mi pueblo, al que amo libre de vendas, libre de todo arrebato chovinista: eso de llamarse Guadalupe, en tiempos de globalización, perdonen los guadalupanistas, sí que es un problema.

Tuesday, July 28, 2009

Sobre mezquinos e ignorantes

Pueblo pequeño, mezquindad grande
De vez en cuando en mi pueblo aparecen de la nada personajes alardeando ser los baluartes de la cultura guadalupana. Si se revisa brevemente su historia notaremos que en realidad jamás se han preocupado por los problemas de Guadalupe, hasta ahora, en que han decido salir de su parcela personal, para ubicarse en la parcela colectiva. Por supuesto, asumiendo que nyo hay obligación de hacer propias la preocupaciones colectivas, no tiene absolutamente nada de malo el no haber hecho absolutamente nada antes en pro de Guadalupe y de pronto un día despertar preocupado, repleto de energía y empezar a hacer algo, aun cuando la adultez ya le ha tendido su sombra encima. Es natural pensar que en algún determinado momento hay que empezar a trabajar en pro de Guadalupe. Lo que no es natural, y por eso la cuestiono, es la actitud con que estos personajes irrumpen en la escena guadalupana: aparecen, de pronto, como por arte de magia, tratando temas comunes con cierto aire de ser los únicos y primeros que lo hacen, desconociendo irresponsablemente, en un minuto, en clarísima actitud ignorante y/o mezquina el trabajo realizado por todo aquel que tuvo la mala suerte de precederlo al respecto.

No menciono nombres concretos no por cobardía, si no porque guardo la leve esperanza de que estos seudo cultos personajes se sientan aludidos por mis palabras, y tomen conciencia del daño que hacen a la cultura guadalupana.

Desconocer el trabajo de los que me anteceden en un tema o área cualquiera es una actitud completamente reprochable. Nada justifica esta actitud que atenta aparatosamente contra el desarrollo cultural de un pueblo. Basta recordar que el triunfo y conservación del conocimiento humano radica en justamente lo contrario: reconocer el trabajo de los demás, coger impulso desde el trabajo de los demas, criticar el trabajo de los demas, divulgar el trabajo de los demas, pero jamas, jamás silenciarlo, desconocerlo, ignorarlo. ¿Creen acaso, por ejemplo, que la matemática hubiera alcanzado el nivel que tiene si cada matemático hubiera empezado desde cero; es decir, si cada matemático ignorara el trabajo de los matemáticos que le precedieron? Esta pregunta retórica, planteada respecto a la matemática, en realidad podría haber sido planteada respecto a cualquier área del conocimiento, y la respuesta hubiera sido exactamente la misma: jamás hubiera alcanzado el nivel que tiene; pues todos los matemáticos gastarían vanamente su fuerzas haciendo lo que otros ya hicieron, en vez de tomar la posta a partir del conocimiento de sus predecesores. En resumen, lamentablemente, no todos, por más que así lo deseen, pueden ser los inventores de la rueda y de la pólvora.

¿Pero, de qué me priva el hecho de reconocer el trabajo precedente? ¿Por qué me cuesta tanto reconocerlo? Estas preguntas me dan pie a ensayar la siguiente respuesta: el reconocer el trabajo precedente me priva de no ser lo que mi humanidad me exige a gritos: ser el inventor de la rueda y de la pólvora. Pues, resulta ser una fijación dolorosamente humana aquello de querer ser siempre el primero en algo; anhelo que, lastimosamente, no todos pueden alcanzar. ¿Es ético desconocer de un tajo el trabajo precedente en aras de aparecer ante los ojos ajenos como el primero? Por supuesto que no, sin importar, en absoluto, si dicho desconocimiento proviene, como en principio proviene, de la mezquindad o de la ignorancia humanas; perversa la primera, y atrevida la segunda, como bien todos lo sabemos.

El desconocimiento del trabajo precedente sustentado en la mezquindad es perverso, puesto que es un desconocimiento con conocimiento de causa, un desconocimiento adrede, premeditado, completamente voluntario   y consciente, un desconocimiento que se identifica con el silenciamiento, con la censura; mientras que un desconocimiento sustentado en la ignorancia es simplemente atrevido, pues es un desconocimiento sin conocimiento de causa, un desconocimiento propiamente dicho; pero no por eso menos reprochable que el primero: nada justifica que uno se pronuncie sobre un objeto con ínfulas de inventor absoluto cuando el no conocer o ignorar el objeto no necesariamente significa que el objeto no exista; desconocer que un objeto existe puede deberse simplemente a que se desconoce —ignora— su existencia y nada mas; es decir, puede que el objeto si existe, pero simplemente uno no lo sabe, lo ignora por completo. Esta peculiaridad propia del desconocimiento por ignorancia lo hace potencialmente removible vía la investigación; si la existencia del objeto se corrobora con la investigación y el desconocimiento persiste, el desconocimiento lejos de extirparse solo habrá mutado en un desconocimiento por mezquindad.

¿Será que en Guadalupe hay personajes que juzgan según su propia condición, tal como reza el dicho popular? Creo que es una posibilidad. Pues, como ellos nunca han hecho nada creerán que los demas tampoco lo han hecho. Esto explicaría perfectamente porqué de repente hablan sobre algo con convicción absoluta, ignorando olímpicamente el trabajo precedente. Esto explicaría aquello de creerse los inventores de la pólvora y la rueda. Actitud, que menos mal, resalta como un trueno, como un relámpago —aunque se esmere por no ser descubierto— ante el ojo vigilante del ciudadano medianamente instruido.

Estos personajes patéticos ojala un día comprendan como perjudican con su actitud mezquina o ignorante el desarrollo cultural de Guadalupe. Nuestro deber, guadalupanos, es denunciarlos o desenmascararlos, que es lo mismo.

Si alguien quiere que su aporte en cierto tema sea tomado en serio lo mínimo que puede y debe hacer es empaparse, ponerse al tanto sobre el mismo; es decir, investigar lo que otros ya han dicho o hecho, investigar los antecedentes. El sentido común así lo dicta, categóricamente, en aras de no quedar en ridículo, huelga decir mezquino o ignorante. Desconocer, por falta de investigación, alegremente lo que otros han aportado sobre un tema no otorga derecho ni licencia, ni excusa, a nadie para atropellar el esfuerzo ajeno. Hablar de la pólvora como si uno acabara de inventarla es una actitud necia , mezquina y mediocre que desde aquí denuncio y condeno.
Basta al síndrome adánico

Sunday, June 21, 2009

la muerte gerundia...

Un minuto más me he muerto hoy
y
nadie
se ha dado cuenta
ni nadie ha llorado por mi

Sunday, May 31, 2009

El múltiple discurso...


¿Por qué somos tan afectos al doble discurso?

¿Quién no recurre al doble discurso y lo niega hasta morirse? ¿Dónde queda refundida la tan mentada, divulgada, pero casi nunca practicada honestidad?

Yo, aúnque no guste, me considero buen/bien pesimista (un realista bien informado, segun las leyes de Murphy); de ahí que no sólo crea en el doble discurso sino que, disculpen los moralistas, creo en el múltiple discurso como práctica inherente al género humano.

Wednesday, April 15, 2009

Guadalupe, tierra milenaria...

Mi pueblo, Guadalupe, acuñado entre arrozales, visto desde el aire, quizá desde el ojo de un pájaro futuro e histórico. Quizá visto desde el lomo de mi sueño inacabado.

Guadalupe, tierra milenaria, de epíteto ignorado -de soslayo- por autoridades y comunes, en clarísima negación de sus raíces prehispánicas.
Guadalupe, pueblo sistemáticamente desmembrado; de fronteras históricamente carcomidas, cercenadas, mordizquedas por propios y ajenos.

Guadalupe, pueblo que persigue con ojo cerrado el sueño casi utópico de ser PROVINCIA.

Guadalupe, pueblo cuyo nombre debió ser quizá Omnep, quiza Anlape, etc., en aras de un nombre con identidad, en aras de un nombre único (en el mundo hay más de un par de docenas de pueblos que llámanse Guadalupe, o algo parecido)

¿Hasta cuando Guadalupe, permitirás aquello?

Te amo Guadalupe, tierra milenaria, pero este amor no me obnubila, no me priva señalar tus tristezas; tristezas que desde siempre han sido mías, desde siempre me han dolido.

Guadalupe, no te enojes conmigo.

Sunday, April 05, 2009

Pakatnamú…

Este mes mi pueblo, Guadalupe, cumple un año más de su fundación española (15 de abril de 1550) por lo que aquí cuelgo una brevísima nota sobre uno de sus íconos arqueológicos que aluden a su ascendencia prehispánica; ascendencia de la cual yo particularmente me siento muy orgulloso, y por la cual he trabajado desde inicios de los ´90 con la sola intención de revalorarla. El pensamiento que sustenta todo mi trabajo en el área de la identidad cultural es: negar a alguno de mis componentes genéticos-culturales es negarme a mi mismo. No soy ni indio, ni hispano, soy mestizo, y punto.

Pakatamú

Ciudadela de barro, escenario por donde desfilaron los moches, los chimúes, los incas... Está construida en una especie de meseta triangular de 80m de altura, flanqueada por el océano pacífico a un lado, por los arrozales al otro, y por los cerros al fondo. Consta de más de 50 complejos arquitectónicos, con pirámides truncas hechas de adobes de barro. Fue el centro de poder religioso y político más importante del valle Jequetepeque, en su época de gloria. Esta ciudad sagrada ha merecido la atención de científicos alemanes, rusos, japoneses y norteamericanos.

Sunday, March 15, 2009

Homenaje a Blanca Varela...

Ha muerto una poeta en carne viva

Por Róger E. Antón Fabián
rogerantonfabian@hotmail.com
Diario La Industria - Perú
Marzo – 2008

“la muerte se escribe sola

una raya negra es una raya blanca

el sol es un agujero en el cielo”

La muerte se escribe sola,
Blanca Varela

Ha fallecido Blanca Varela, una de las voces cardinales de la poesía peruana, considerada incluso una de las más importantes poetas de América. Casada con el pintor Fernando de Szyszlo (con quien tuvo dos hijos) y con ochenta y dos años de edad tenía en su haber los más importantes premios de la poesía en lengua española como el Octavio Paz de Poesía y Ensayo obtenido en el año 2001; el Federico García Lorca, en el que competió con nada menos que Mario Benedetti, Ernesto Cardenal y Antonio Cisneros entre otros, en el 2006, y, convocado anualmente por el Patrimonio Nacional de España y la Universidad de Salamanca, el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, en reconocimiento a la obra de un autor vivo, la cual por su valor literario constituye un aporte relevante para el patrimonio cultural iberoamericano, en el 2007; y hay quien no duda en afirmar que faltaba poco para que le hubieran otorgado el célebre Premio Miguel de Cervantes, pues en la edición del 2007 del Reina Sofía el jurado estuvo integrado por el poeta español Antonio Gamoneda, galardonado con el Premio Cervantes 2006; así como el Premio Nobel de Literatura José Saramago; y el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, lo cual daba una muy buena señal de la magnanimidad de su obra total.
Allá por 1997 un joven compañero de la universidad Ricardo Flores Gago formalizaba una convocatoria para que la Universidad de San Marcos realizara una ceremonia de homenaje a la poeta en cuanto que era una alta voz poética representante de la Generación del 50 entre casi todos varones (Sebastián Salazar Bondy, Gonzalo Rose, Javier Sologuren, Wáshington Delgado, Jorge Eduardo Eielson, Pablo Guevara, Alejandro Romualdo, Carlos Germán Belli), pero le hice recordar que dada la edad de la poeta quizá era muy probable que ella desistiera del agasajo, pues se sabía desde ya hace algunos años que estaba delicada de salud. Había muerto el poeta mexicano y Premio Nobel de Literatura 1990, y como lector de sus ensayos y algunos libros de poemas, sentí un profundo pesar ante la burla de los alumnos sanmarquinos que daban vivas irónicas a la muerte de O. Paz sin duda por su posición ideológica. Él que fue amigo, mentor y figura determinante en la carrera literaria de la poeta peruana, decía de ella “nada menos ‘femenino’ que la poesía suya” y al mismo tiempo “nada más valeroso y mujeril”. Octavio Paz llegó a decir que Blanca Varela era una poeta que no se complacía con su canto, con el instinto del verdadero poeta, y sabía callarse a tiempo; en el prólogo de su primer libro Ese puerto existe (publicado en Veracruz, México) diría sobre su poesía: “No explica ni razona. Tampoco es una confidencia. Es un signo, un conjunto frente, contra y hacia el mundo, una piedra negra tatuada por el fuego y la sal, el amor, el tiempo, la soledad”; sin embargo ella misma no definía su poesía como feminista, en la medida que no tenía temas femeninos y aseveraba que las mujeres no escribían para la posteridad.
Lo que siempre me fascinó de su poesía es la lección de que para escribir no era necesario sumar y aumentar textos, poemas, escritos; en cuanto a su poesía en el transcurso del tiempo he visto que sus versos a manera de rúbricas sangrantes son “prestados” por jóvenes poetas –sobre todo mujeres– para dar cuenta de poéticas surrealistas que algunos llaman influencia. José Miguel Oviedo ha llegado a afirmar que puede ser que ahora ya no sea apropiado llamar a Blanca Varela una poeta surrealista, pero “sin esa corriente su poesía sería otra, o no sería”.
Hacía un tiempo la Universidad de Harvard la había invitado a una ceremonia de homenaje; la poeta entre otras convocatorias, debido a su complicado estado de salud, declinó. “Le llueven los premios” –exponía Mario Vargas Llosa en su columna Piedra de Toque– “justamente cuando no está en condiciones de saberlo, pues se halla retirada y sola en un territorio que imagino tan privado, misterioso y mágico como su poesía”. Cuando tuvo que recibir la premiación del Reina Sofía una vez más el estado de salud le impidió acudir a la cita y su nieta, Camila de Szyszlo, recibió el galardón y leyó un emotivo discurso ante su Majestad donde refirió que dado el dolor por la muerte de su hijo la poeta naufragó en un silencio deliberado que con los años se convirtió en una condición fisiológica, pues Blanca había perdido el don de la palabra y el de la escritura, así como que una vida de dificultades y carencias habían hecho cuando joven que leyera, escribiera, estudiara y trabajara antes de tiempo, sin dejar de mencionar el agradecimiento a su gran amigo el dramaturgo, poeta, periodista y promotor cultural Sebastián Salazar Bondy (de quién su biblioteca ha sido desmantelada en la Universidad de San Marcos), pues fue “a través de él que Blanca conoció a dos héroes de la literatura peruana: José María Arguedas y Emilio Adolfo Westphalen, sus más importantes influencias literarias aparte de Octavio Paz. Fue Sebastián quien le presentó (al pintor que sería su abuelo) a Fernando de Szyszlo.”
Cuando conocí a Fernando de Szyszlo en El Palacio de Torre Tagle hace algunos años en razón de una conferencia le pregunté más bien por el boom latinoamericano y comentamos una foto suya con Cabrera Infante, Octavio Paz y Vargas Llosa, no le pregunté acerca de la anécdota que se comentaba en los corrillos literarios acerca de que algunas veces con su pequeño hijo Lorenzo, cuando el matrimonio era feliz y andaba viento en popa, el pintor de cuando en cuando cambiaba los versos en los papeles escritos de la poeta, y a la vez ella matizaba algún cuadro suyo. Sobre todo omití la pregunta porque siempre fue notoria la cortesía, el respeto y la discreción de esa pareja que siguió conservando la amistad después del fenecido matrimonio. Años antes, en 1999, ella opinaba acerca de su matrimonio con el famoso pintor: “Éramos dos provincianitos llenos de sueños”.
Siempre ubicó su etapa fundamental en la ciudad luz; sonriente y agradecida decía que París no era más que muchos amigos que hacían que ella se sintiera siempre como en su casa y donde conoció allá por 1949 a figuras excepcionales de la intelectualidad latinoamericana y española radicados en Francia como el propio Octavio Paz, el poeta nicaragüense Carlos Martínez Rivas, Julio Cortázar, entre otros. Hace algunos años, apareció un texto testimonial en el suplemento El Dominical de El Comercio, donde la poeta describió su afición por las palabras desde muy niña, aquellas dudas artísticas de adolescente, sus experiencias universitarias y su estancia esencial en París, concluyendo que lo que pasó después está escondido entre sus poemas o irremediablemente perdido; pero hay un hecho que la pinta de cuerpo entero a la peruana que jugaba Monopolio con la mujer de Jean Paul Sarte, Simone de Beauvoir, y el cual yo siempre recordaba con mi primera esposa y ella lo repetía en auténtico francés, nada menos que el tiempo que se daba para visitar Auvers-sur-Oise, una villa cercana a París, donde Vicente Van Gogh puso fin a sus días. La autora de Canto Villano decía al respecto: “No creo en la locura de Van Gogh. Creo en la pureza de su vida y en la maravilla de su arte”.
Ella también ejerció en cierto modo la crítica literaria, y tuvo una interesante labor al frente de la sucursal del Fondo de Cultura Económica en el Perú; pero es en los años ochenta que esa antología Camino a Babel editada por Javier Sologuren hizo que se volviera una autora de culto con ese su lenguaje pulcro que condensaba sus sentimientos sin alusiones a la realidad, muy genuino como si desnudara su propia alma. Recuerdo su fina voz en una grabación de los poemas de Ese puerto existe que emitió algún domingo Radio Filarmonía y tuve a bien grabar, el delicado hilo de su voz daba certeza a los poemas leídos con una soltura algo temerosa pero fluida. Es muy probable que pocos recuerden su voz y solo ahora recaigo en la memoria que a diferencia de otros autores, era poco usual verla en el entorno cultural limeño.
Blanca Varela no solía dar entrevistas; pero guardo entre ciertas joyas los recortes de algunas conversaciones que cedió a algunos medios en diferentes épocas. En una del suplemento USD por la publicación de Canto Villano, edición del Fondo de Cultura Económica que reunía sus cuatro poemarios donde habla de sus silencios y soledades, porque ella creía que aparte de su escritura no tenía nada qué decir, expresó: “la poesía es una manera de ser”. Marco Martos ha llegado ha afirmar que la poesía de Blanca Varela cuya vida dependía de las palabras está atravesada por el dolor que se resiste a exhibirse. Ella escribió desde la infancia. Hacía canciones como una manera de hablarse as sí misma. Y para aquel entonces, ya 1999, creía que el matrimonio mataba el amor. Zsyszlo era una persona que la había ayudado mucho y al cual debía cierta parte de su carrera, pues al pintor le interesaba la poesía como todo buen lector que se precie.
Szyszlo, quien ha llegado a afirmar que ambos tenían “escapadas” a la música con Enrique Iturriaga, Enrique Pinilla, Celia y José María Arguedas; así como que Blanca –siempre con buen oído para la música y la poesía– bailaba muy bien, era muy alegre incluso le gustaba cantar; y que entre los veinte y cuarenta años tuvieron una vida social y cultural muy activa, ha dicho que a la poeta no recuerda haberla escuchado en público “leer sus poemas más de dos veces; pero cuando lo ha hecho “ha sido emocionante, porque es muy insegura, y conmovida por lo que está leyendo”. Podía entonar valses acompañada por la guitarra de Arguedas y hasta en cierta época compuso boleros, no en vano era hija de la compositora de valses, doña Serafina Quinteros, esa madre artista que sin duda influyó en su estro.
Como un relámpago fugaz y aún cierta desnuda crudeza de algunos versos suyos como en el Vals del ‘Angelus’: “Ve lo que has hecho de mí, la santa más pobre del museo, la de la última sala,/ junto a las letrinas, la de la herida negra como un ojo bajo el seno izquierdo.” su vida estuvo llena de intensidad. Se la recuerda como una joven hermosa junto con Jorge Eduardo Eielson, los hermanos Salazar Bondy, Javier Sologuren, esa médula de la generación del 50. De sus años de aprendizaje recordaba siempre con agradecimiento la labor de Sebastián Salazar Bondy, quien fue el primero que le hizo pensar que lo que ella hacía era poesía y le dio algunos libros tangenciales para su vida, así como Westphalen que también la ayudó. Sebastián la llevó a la peña Pancho Fierro (que no era una peña criolla), y ahí conoció a Emilio Adolfo, Eielson, Martín Adán, Sérvulo, entre otros artistas.
Explicando su obra la poeta manifestó que siempre le interesó, preocupó, enterneció e irritó sobre todo el ser humano, algo de lo cual a través de la escritura con los años llegó a convencerse. Cuando un hecho como este sucede en el ambiente literario la sensación indisoluble de tristeza como una línea de no retorno se oprime en el alma. La forma de asumir el luto de su hijo menor fue del mayor aislamiento del mundo: “que nadie le comentara nada, ni se le dijera una palabra”; pero el dolor quebrantó su minada salud como este desamparo quiebra en dos la historia de la poesía peruana del cual tal vez ninguno de nosotros habremos de recuperarnos prontamente, pues Blanca tu sangre se desliza, e inunda praderas...

© Róger E. Antón Fabián, es autor de la novela El Paraíso Recuperado (2008)

Tuesday, March 10, 2009

Por el natalicio de César Vallejo...

Con motivo de celebrar un aniversario más del nacimiento de nuestro poeta universal, César Vallejo, la Asociación Cultura y Sociedad “Alfarero” y la Casa de la Emancipación del BBVA Banco Continental, reiniciando los Sábados Culturales del presente año, se complacen en presentar el Recital de Poesía del importante Grupo Literario “Nuevo Amanecer”, cuyos integrantes son poetas ya reconocidos en el medio literario del departamento.

Cabe destacar que en el ambiente musical estará presente el cantautor y poeta Franco Chico, integrante de este Grupo. Asimismo, el poeta Alfonso Sánchez Mendoza nos declamará dos poemas de Vallejo. Y, como plato de fondo, se presentarán los dos poemarios recientemente publicados de profesor Raúl Pastor Gálvez, a cargo del primero el crítico literario Juan Paredes Carbonell, y el segundo del especialista Luis Díaz Díaz., quienes versarán sobre estos temas poéticos.

El Grupo Literario “Nuevo Amanecer” contará con la presencia de sus integrantes José Pinedo Pajuelo, Bethoven Medina Sánchez, Juan Escudero Casquino, Adán Cabanillas Pinedo, Manuel Alfaro Alfaro, Antonio Fernández Díaz, Carlos Cerna Bazán, Jaime Chihuala Peche y, obviamente, Franco Chico y Raúl Pastor, además de Diómedes Morales, que son sus integrantes históricamente reconocidos.Por eso, la Asociación Cultura y Sociedad “Alfarero”, que tiene abiertas sus puertas a todos los escritores y artistas de la región para que participen de estas actividades culturales, y la Casa de la Emancipación del BBVA Banco Continental, invitan al público en general a participar de este reinicio de los sábados culturales, a realizarse este Sábado 14 de Marzo, a las 7p.m., donde les brindaremos tres horas de esparcimiento y regocijo cultural.
Trujillo, marzo de 2009

DIÓMEDES MORALES SALAZAR
DNI 17954906

Thursday, February 26, 2009

El ojo es un pájaro futuro

Siempre viviremos con la sensación de estar jodidos. Siempre viviremos con la sensación de que las cosas van a mejorar. Siempre viviremos creyendo que mañana será nuestro gran día.


La felicidad nos llevará siempre unos p-a-s-o-s de ventaja.

El ahora es sólo un banco en donde nos sentamos a esperar.

El futuro es un pájaro de humo / una presa inasible.

El futuro no es más que ahora-s postergado-s.

En el futuro /y sólo ahí/ he levantado y he amueblado mi casa.