Friday, February 19, 2010

Caribeños de Guadalupe, ¿cuánto te debo?

La orquesta Caribeños de Guadalupe nace el 8 de agosto de 1971 por inquietud del entonces joven Santiago Aspericueta Reyes [1]. En realidad recién el año 1985 pasa a llamarse Orquesta los Caribeños; y en los 90, Caribeños de Guadalupe.

El año 1994, publiqué en el boletín Raíces [2] un artículo en el cual expresaba lo siguiente:

“Siempre viajo de Guadalupe a Trujillo y viceversa; pero ¡maldición!, su nombre [de Guadalupe] no lo mientan cuando los cobradores llenan el bus; a pesar de que su destino final está más allá de mi pueblo… En otras ocasiones… ¡hey, amigo! ¿de dónde eres? Preguntaba… -Yo… yo de Trujillo- … ¿por qué? si eres de Guadalupe, yo te conozco… -Es que a éste [Guadalupe] no lo conocen-… ¡que pena! Mi amigo oyente despierta, frunce su semblante triste y rompe el silencio opinando la evidencia de los sucesos”

Aquel reclamo juvenil, que denota frustración e indignación por la postergación que padecía mi pueblo, a casi 16 años de publicado, ha sido atendido y resuelto por la orquesta Caribeños de Guadalupe. No digo que los Caribeños de Guadalupe hayan leído mi humilde y prácticamente inexistente artículo, ni mucho menos que los Caribeños de Guadalupe lo hayan leído, tenido en cuenta y entonces hayan atendido mi preocupación juvenil. Sólo digo que Caribeños de Guadalupe ha puesto el nombre de Guadalupe, a punta de canciones, no sólo en boca de todos aquellos cobradores que golpearon mi identidad y me causaron frustración, sino que ha ido más allá: ha colocado el nombre de Guadalupe en boca de todo el Perú y en parte del mundo. Caribeños de Guadalupe me ha dado la satisfacción gratuita de oír el nombre de mi pueblo por cada lugar que voy.

Bastaría con el nombre de Guadalupe acuñado al nombre de la orquesta más popular del Perú para saber que Caribeños de Guadalupe ama a este pueblo norteño. ¿Qué grupo coloca en su nombre explícitamente el nombre de su lugar de procedencia si no lo amara? Nada le hubiera costado a los Caribeños de Guadalupe llamarse simplemente Caribeños, o Los Isleños o Rhym boys como llamábase al inicio; pero no, sucede que no quisieron perder la oportunidad de llevar y esparcir el nombre de su pueblo por todos los rincones del Perú, sucede que decidieron que su éxito musical no sólo sirviera al grupo mismo sino también sirviera para que su pueblo fuera conocido por todo el Perú y parte del mundo. Parece mentira que algo tan simple como endosar explícitamente el nombre de Guadalupe al nombre artístico de la popular orquesta norteña haya hecho tanto por este pueblo. Este detalle de gratitud y amor por su pueblo ha dado sus frutos: Guadalupe hoy existe muchísimo más allá de sus propias fronteras.

“Caribeños de Guadalupe” es, sin duda, el ícono mediático más importante de y para Guadalupe. Recuerdo que en la época en que escribí mi reclamo juvenil, cuando en Trujillo decía que era de Guadalupe, me preguntaban: ¿Guadalupe? ¿Y dónde queda? Hoy, ni en la misma Lima gris me preguntan eso, sino que agregan con naturalidad: … la tierra de los Caribeños.

Si Caribeños de Guadalupe se hubiera llamado sólo Caribeños de igual modo hubiera ayudado a que Guadalupe fuera conocido por millones de peruanos, ya que debido a su popularidad y trascendencia habría sido inevitable que no se conociera su lugar de precedencia; pero, sin duda, Guadalupe no habría sido conocido con el nivel de impacto que lo es gracias a que Guadalupe aparece endosado explícitamente en el nombre de la orquesta guadalupana. Pues no tiene parangón, ni tiene precio oír el nombre de nuestro pueblo cada vez que alguien nombra al popular grupo peruano; como tampoco lo tiene el oír millones de veces a la orquesta guadalupana diciendo en la radio y la tele, en bailes, fiestas, etc., su popular estribillo: “Caribeños de Guadalupe”

Cuando digo que soy de Guadalupe, nadie dice: ah, la feria de Guadalupe; nadie dice: ah, la cuatricentenaria ciudad de Guadalupe; nadie dice: ah, el hogar de Fernando y Justo Albujar y Manuel Guarniz; etc. La gente casi de inmediato agrega: ah, la tierra de los Caribeños; la gente agrega: ah, la tierra de Marina Mora[3] ; la gente agrega: ah, la tierra del sánguche de pavo[4] . Para el peruano común, para el peruano promedio, Guadalupe se reduce, inevitablemente, a Los Caribeños de Guadalupe y/o a Marina Mora y/o al Sánguche de Pavo; en ese orden de incidencia. Guadalupe le debe a estos tres íconos mediáticos su real existencia en todo el territorio peruano.

Caribeños representa el ícono que garantiza la existencia y permanencia de Guadalupe en el imaginario peruano. Y esto, sí que nos compromete a apoyarlos. Durante la feria fui al campo ferial a tomar unas cervezas, y me topé con la sorpresa de que en los toldos casi no se ponía la música de los Caribeños de Guadalupe. Esto se explica por el hecho de que los dueños de los toldos son en su mayoría foráneos, por lo que no es de extrañar que promocionen a grupos de otras zonas, en desmedro del grupo guadalupano; por supuesto, en el toldo que estaba solicité que pusieran música de Los Caribeños de Guadalupe, solicitud que fue, menos mal, atendida casi de inmediato. Luego entré al local X[5] de la plaza de armas; y sucedió que tampoco ponían Caribeños de Guadalupe. Llamé al mozo y le solicité que pusieran unas canciones del grupo guadalupano, pedido que fue rechazado[6] ; el mozo alegó que a él le gustaba Shakira[7] , por lo que siguió poniendo Shakira. ¿Quería, yo, que pongan Caribeños de Guadalupe por simple chovinismo? No, quería que pongan Caribeños de Guadalupe por gratitud, por justicia, por identidad, y por oportunidad. ¿Acaso no es la feria una de las pocas ventanas que tenemos para promocionar lo nuestro? ¿Por qué desperdiciar esta ventana que se abre apenas dos semanas al año promocionando lo ajeno? La feria es una ventana en la que debemos exponer lo nuestro. Eh ahí la justificación de mi reclamo. Pero aquel día parece que no fui el único que se portó como un defensor a sueldo de los Caribeños de Guadalupe, según me contó un amigo, y eso me consuela; durante la mismísima novena, el padre José Ortiz hizo un similar reclamo y pedido a todos sus feligreses.

¿Me siento orgulloso de Caribeños de Guadalupe sólo porque es de Guadalupe? No, eso sería chovismo puro; corriente que por cierto para nada comulgo. Mi orgullo no se sustenta en el hecho de que Caribeños de Guadalupe es de Guadalupe, sino, más bien, en el hecho de que Caribeños de Guadalupe es una orquesta que ha renovado a la cumbia peruana, le ha impregnado un halo de frescura; sino, más bien, en el hecho de que Caribeños de Guadalupe es una orquesta que ha llevado a la cumbia peruana a calar e insertarse a lo largo de todo el territorio peruano y en parte de territorio extranjero; sino, más bien, en el hecho de que Caribeños de Guadalupe es una orquesta que ha patentado un estilo musical único, inconfundible que mueve multitudes, estilo que puede rastrarse fácilmente en muchas agrupaciones cumbiamberas peruanas; sino, más bien, en el hecho de que es una orquesta peruana de probada calidad musical, es un semillero de nuevas figuras de la cumbia. Caribeños de Guadalupe, primero, es todo aquello; luego, por suerte, sucede que es de la ciudad de Guadalupe; luego, por suerte, otra vez, sucede que es una orquesta que pasea en su nombre artístico y pregona en su estribillo musical por todo rincón que va el nombre de este pueblo milenario. Gracias, por haber atendido mi reclamo juvenil aunque tú no lo hayas conocido.

¿Qué guadalupano, fuera y dentro de Guadalupe, no se ha beneficiado del éxito de los Caribeños de Guadalupe? ¿Qué guadalupano, no se ha sentido orgulloso cada que oye en el taxi, en la combi, en el micro, en el restaurante, en el bar; cada que lee en el periódico, en el cartel, en la pared; o cada que ve en la tele al grupo norteño que ha forjado su popularidad, y ha dejado su nombre grabado en los anales de la historia cumbiambera peruana, tocando sus propias creaciones y/o recreando canciones ajenas sin atisbos de plagio alevoso y premeditado, sino más bien en son de homenaje? El que diga que no, vive en una burbuja o la envidia lo mata; aun si la cumbia no le gustara. ¿Qué guadalupano tendrá hoy la excusa barata para negar a Guadalupe, como el guadalupano de mi artículo, porque Guadalupe simplemente no es conocido? Como guadalupano, siento que el beneficio más grande que he recibido de los Caribeños de Guadalupe es el no tener que volver a dar explicaciones complicadas y gratuitas sobre la existencia de mi pueblo, es no tener que preocuparme más porque a mi pueblo no lo mencionen; hoy mi pueblo es para todos los peruanos simple y llanamente la tierra de los Caribeños de Guadalupe, y eso, para mí, es la razón necesaria y suficiente para guardarle eterna gratitud a la popular orquesta cumbiambera.


Apostemos por lo nuestro; aprovechemos, que apostar por Caribeños de Guadalupe es apostar por un grupo no porque simplemente es guadalupano, sino porque es un grupo guadalupano y a la vez es un grupo de indiscutida calidad musical, de indiscutida trascendencia y popularidad en el territorio peruano y parte del mundo. El éxito y vigencia de Caribeños de Guadalupe en la escena musical peruana representan el éxito y la vigencia de Guadalupe en el imaginario colectivo nacional[8]. Por eso, imitemos, por ejemplo, a la cevichería Arana, al bar Café Velásquez, locales donde mientras uno come unas papitas rellenas, uno toma un aguadito, Caribeños de Guadalupe suena como un suave telón de fondo. ¿Guadalupano, por qué si hay un grupo musical bueno, profesional, y es de casa, por qué no abrazarlo con ternura y devolverle lo que le ha dado a este pueblo norteño? Recordemos que los grandes éxitos no suceden todos los días, las circunstancias históricas que los crean son irrepetibles, son únicas, por lo que es de necios dejarlos pasar de largo. No todos los días veremos surgir por las calles de Guadalupe otros Caribeños, otras Marinas Mora, otros Sánguches de Pavo; no los dejemos irse tal como hiciéramos en la década del 80 con el recordado Sport Pilsen de Guadalupe[9]. No dejemos pasar de largo aquellos elementos singulares que surgen de vez en cuando en esta tierra para beneficio de esta misma tierra.

Caribeños de Guadalupe, he aquí mi impresión oficial sobre ti, eh aquí mi gratitud eterna. Gracias, Caribeños de Guadalupe por ser de Guadalupe; Gracias por llevar el nombre de mi pueblo por todos los rincones del Perú y parte del mundo; gracias, por haber sacado a Guadalupe, la tierra del Pakatnamu, del viejo anonimato. Gracias, Caribeños de Guadalupe, por hacerme inmensamente feliz. ¿Caribeños de Guadalupe, cuánto te debo?

[1]:Don Santiago Aspericueta Reyes, director fundador de los Caribeños de Guadalupe, murió sin haber tenido la dicha de ver a su grupo metido en el corazón de todos los peruanos. Ver a su grupo convertido en grupo de resonancia nacional e internacional le hubiera generado enormes satisfacciones.
[2]:El boletín Raíces fue publicado el 28 de Julio de 1994.
[3]:Marina Mora es el segundo ícono mediático que más ha contribuido a que Guadalupe sea conocido en todo el Perú. La modelo guadalupana en cada oportunidad que se le presenta en los medios aprovecha para decir que es natural de la ciudad de Guadalupe. Gesto que los guadalupanos debemos agradecer sin titubear.
[4]:El sánguche de pavo guadalupano como el tercer ícono mediático más importante de Guadalupe ha sido para mí una revelacion. Un tercer lugar para un elemento gastronomico, sólo puede deberse a que el sánguche de pavo guadalupano sea tan bueno como aseveran los turistas.
[5]:No menciono el nombre del local, porque creo que la actitud necia del mozo de turno es desconocida por los propietarios del negocio.
[6]:No existe cantante o agrupación que guste unánimemente a todo el mundo, como no existe cantante o agrupación que tenga cero detractores. A la luz de esta verdad es posible y legítimo que existan guadalupanos que no gusten de la orquesta Caribeños de Guadalupe o que simplemente no simpaticen con ella. Y aunque éste es su derecho, éste no es el punto.
[7]:Con el respeto que se merece el mozo, si le gusta Shakira que la oiga en su casa; en el bar, el mozo pone la música que solicita el cliente.
[8]:¡Caribeños de Guadalupe, si el trágico accidente que sufriste el 01 de enero de 2004 no pudo detener tu éxito qué podría hacerlo?
[9]:El club deportivo Sport Pilsen de Guadalupe fue, y quizá siempre lo sea, el único equipo de fútbol que logró llegar a la Copa Perú (1983), en una época en que el fútbol se jugaba todavía con el corazón y los nervios; en una época en que llegar a la Copa Perú era cosa de buen fútbol, era cosa de pocos. Sport Pilsen no se fue, lo dejamos ir, y desde entonces, ningún otro equipo llegó a darnos una satisfacción igual, unánime y colectiva.

3 comments:

Anonymous said...

Respetable señor, Robert Jara,soy estudiant de escuela superior y me han asignado analizar su blog, en el transcurso de mi invesstigacion me ha surgido la duda; Cual fue su motivacion, de donde usted adquirió todo ese amor que sus escritos reflejan a su patria? Me sería de gran ayuda su respuesta, espero que no le moleste mi curiosidad pero estamos en un proeso de aprendizaje , si desea contestarme la pregunta , lo puede hacer a travez de mi correo ellectronico (norymar_alvarado@yahoo.com). Gracias, sinceramente, Norymar Alvarado

Anonymous said...

Caribeños fue una de las primeras orquestas que impulso la cumbia a nivel nacional. Tambien me siento orgulloso de ellos.

JORGE DIAZ said...

Excelentes líneas escritas estimado Robert Jara, el amor que siente por su tierra milenaria siempre ha sido notable desde hace mucho tiempo. Leer esta columna ha sido una gran experiencia cultural. Le animo a seguir y que ese amor por la cultura peruana en especial motupeña no se pierda nunca.