Friday, December 19, 2008

Convocatoria...

Discursiva Editores abre la recepción de trabajos para la edición del tercer número de la Revista Discursiva. Se podrá participar a través de las siguientes modalidades:
1. Reflexión: artículos y ensayos
2. Creación: cuento y poesía.
3. Reseñas: libros publicados en el 2007 y 2008
4. Humor gráficoa) El tema para esta edición es Lo rural-urbano en la literatura peruana, el cual se limita a la sección de reflexión y humor.b) La extensión de los trabajos no debe exceder la cantidad de páginas señaladas a continuación: ensayos y artículos (12 págs.), los cuentos y poemas (5 págs.) y reseñas (3 pág.). En humor gráfico debe utilizarse de 1 a 3 imágenes.c) Cada trabajo deberá ser enviado en documento word en formato A4 a espacio y medio en times new roman a 12 puntos y justificada. Para el caso de ensayos y artículos debe seguirse las pautas de presentación de la Real Academia Española (RAE ) y/o estilos equivalentes, además de un breve resumen de 200 palabras.d) Los trabajos deben ser enviados al correo electrónico: revistadiscursiva@gmail.com, adjuntados en dos documentos: el primero, conteniendo el trabajo y el segundo, los datos del autor (nombres y apellidos, dirección, teléfono, estudios y una reseña de diez líneas de su vida académica) y la modalidad en la que se participa. Cada correo debe ser enviado bajo el asunto de Revista Discursiva.e) Cada participante podrá enviar más de un trabajo, siempre y cuando estos no hayan sido publicados en ningún soporte impreso ni virtual y estén escritas en español. Para el caso de ensayos y artículos deberá informarse si fue presentado en algún congreso, conferencia, coloquio, etc.f) La participación en esta convocatoria supone el conocimiento y aceptación de cada una de las bases; en lo no previsto será resuelto por los editores. Los trabajos seleccionados están sujetos a edición de la revista para su publicación posterior.g) La fecha límite para los envíos es el 31 de diciembre de 2008. Cualquier duda o consulta podrá ser notificada a través del mismo correo electrónico.h) La publicación de los resultados se realizará el 18 de enero de 2009 en nuestro blog.
http://www.discursiva-ed.blogspot.com/. Además se informará a cada uno de los seleccionados vía correo electrónico.

Discursiva Editores

Friday, December 05, 2008

Feria de Guadalupe... fiesta literaria

Dentro del marco de la feria y romeria de Nuestra Señora de Guadalupe (26 de noviembre al 10 de diciembre), el día sábado 06 de diciembre, a horas 8:30pm, en el local del Club Unión, se llevará a cabo una velada literaria

Se presentarán los siguientes libros:

Signos: poesía, Grupo Literario Signos de Lambayeque
Namul: plaqueta de poesía, Grupo Literario Namul de Guadalupe
El Cuentista del Desierto: libro de Cuentos, Jorge Tume (Piura)
Tributo: plaqueta de poesía, Robert Jara (Guadalupe)
Todos quedan cordialmente invitados.

Un agradeciemiento muy especial al Comite de Feria y Romería en Honor a Nuestra Señora de Guadalupe 2008, por hacer posible este evento cultural, y también por financiar la plaqueta de poesía Namul.

Friday, November 28, 2008

Un dia como hoy, Borinquen...

Un día como hoy, Borinquen, oí el llamado de tus caracoles
Un día como hoy, Borinquen, tu brisa tocó el tambor de mi pecho...


Un pie en la cebolla gigante
(nido de palomas y cuervos)
y la visa se agria
adquiere el color del autoexilio

aunque…
¡pareces bocanada precisa
contra el ahogo prematuro y permanente!

Detesto las adas peruanas y maldigo
el adorable bolsillo roto de la tribu
y el plomo de su sueño endosado

pero aún así los quiero

¡Por qué no me atajaron más, de a quedada ?
no te vayas hijito, hermano, tío, ven, ven…

El Perú respira asmático
corre obeso
escupe tísico

El reloj calienta las turbinas
El aeropuerto se hamaca en rutilantes ojeras
ágil pez de lágrimas
El piloto va conmigo conduéleme
sabe que regresa de inmediato ¡que suerte!
¿Quién andará picando cebollas?

35 años mi maleta de gordura democrática
y sólo un espinazo
y sólo un nervio
de muletas o de prótesis

¡Cuánta lágrima protesta contra la hélice
Cuánto lágrima impotente
Cuanto quédate vestido de adioses!

Mamá sequita por fuera hermano
hasta que la hélice mordió su ombligo

Adiós. Adiós... manoteo desde la panza del exilio involuntario

Adiós. Adiós hizo mamá al avión
y entonces se arreumaron sus ojos

Bramaba, rugía… igual que un mar parturiento
¿Hasta cuando mijito hasta cuando!

Hasta que tu bolsillo quede remendado
hasta que tu pulmón alumbre frescas olas

Yo no te lloré, tenía que sobarle aún
su vientre por 10 horas de camino

Monday, November 24, 2008

Ricardo Palma y la feria de Guadalupe

"Ricardo Palma perenniza Guadalupe en sus tradiciones Peruanas…

Ricardo Palma (1833-1918), ilustre escritor peruano, en una de sus famosas Tradiciones Peruanas (Los pasquines del bachiller Pajalarga) relata el modo en que fue eregida la imagen de la "chapetona" (auténtica), la cual hoy descansa en el altar principal de la iglesia San Agustín de Guadalupe, y con ello el posible inicio de la feria y romeria mas popular del norte peruano:

...”En 1562 regresó al Perú (Pérez de Lescano), y sin perder minuto erigió en Chérrepe una capilla consagrada a la Virgen, hasta que más tarde, se trasladó a la villa en donde se celebra cada año por diciembre la tan famosa como lucida feria”... "

Pasaje del libro inédito Guadalupe, Tierra Milenaria (Robert Jara, 2002)

Pulse aquí para (bajar) leer Los Pasquines del Bachiller Pajarlarga (texto completo)

Tuesday, October 28, 2008

Plaqueta a los Albujar y Guarniz

Ayer, en el post que antecede a este, publiqué el texto introductorio de la plaqueta TRIBUTO. Hoy, 28 de octubre, fecha trascendental del imaginario colectivo del pueblo guadalupano, dejo el enlace desde el cual pueden bajar la plaqueta completa en formato pdf (versión imprimible).

Y la pachamama
se vistió de sangre
y el tata inti
ya no los alumbra

Monday, October 27, 2008

A los héroes del silencio

Texto introductorio a mi plaqueta TRIBUTO

El hecho histórico que sirve de materia prima para la creación literaria que presento en este trabajo, se resume así:

Una mañana del 28 de octubre de 1881, tres modestos zapateros, Justo y Fernando Albújar (guadalupanos) y Manuel Guarniz (jequetepecano), fueron fusilados por soldados chilenos, que se habían apoltronado en Guadalupe durante la guerra del Pacífico. Estos tres hombres fueron acusados de disparar, unos días antes, contra un soldado chileno, que caminaba por la calle.

A pesar de su inocencia, los tres artesanos, prefirieron a la delación el silencio. Sí, ese silencio valiente, inasible, al que no renunciaron ni ante la tortura, ni ante el encarcelamiento, ni siquiera ante la muerte.

Los poetas guadalupanos no han sido indiferentes a este suceso histórico. Tal es así que cada poeta con su propio tono, con su propia voz, con su propio ritmo, con sus propios recursos literarios, ha plasmado a su debido tiempo, en sus poemas, el impacto emocional que el suceso histórico le ha suscitado. Todos estos textos, que nacen inspirados por una misma situación real, cuyos ejes temáticos comunes giran alrededor de la inocencia, el dolor, la inmolación, el abuso, la impotencia, la bravura, el silencio…; todos estos textos que nacen debido a la voluntad creadora de los poetas y no debido al encargo o al pedido de terceros, resultan convirtiéndose en un caleidoscopio de emociones, en un testimonio de parte, en un legado poético, en un tributo no premeditado.

Mi trabajo no ha sido si no el de reunir en un solo espacio textual denominado Tributo los diferentes tributos que los poetas han ofrendado al trío heroico a lo largo de casi un siglo y cuarto. En este sentido Tributo es un texto inconcluso, abierto a los poemas posiblemente no consignados en él, ya sea debido a que yacen extraviados o simplemente han escapado a mi ojo.

Creo oportuno aclarar que la calidad poética no ha sido un criterio tenido en cuenta para esta selección, por lo que la riqueza o pobreza poética de los textos incluidos es responsabilidad de sus propios autores, y del ojo subjetivo de los lectores. Creo oportuno, también, aclarar, dado que Tributo no pretende ser una edición crítica, que he respetado fielmente la edición (de los textos) que se consigna en las fuentes (originales).

Finalmente, sólo resta decir: los disparos no han parido cadáveres; han paridos héroes, han parido poemas, cuadros, canciones... Entonces, ¿por qué estacionarnos a llorar tres muertes, cuando podemos festejar el trío de héroes que las balas han parido?

Sunday, September 28, 2008

Guadalupe (Perú) en el mapa mundial

Desde hace años trabajo por un anhelo: colocar a mi pueblo, Guadalupe, en el mapa del mundo, en el ciberespacio. Es posible escapar del anonimato cibernetico.

Aquí un granito más en pro de este objetivo.

robertjara's map homepage

Desde este mapa se pueden observar los diferentes lugares de Guadalupe. Así que invito a todos los guadalupanos esparcidos por el mundo a bañarse de nostalgia, les invito a retornar a nuestro terruño via imagenes y recuerdos. Así mismo invito a los que aún no conocen mi pueblo a darle una primera mirada panorámica.

Guadalupe google map

Gracias maplandia

Tuesday, September 09, 2008

Manifiesto signosiano

Cuando creía que los manifiestos literarios eran ya cosa del pasado, desde el norte peruano, Lambayeque, sale a navegar por las aguas democráticas y caóticas del ciberespacio el manifiesto del Grupo Literario Signos. Mediante este polémico y refrescante texto, el cuarteto de poetas autodenominado SIGNOS, pretende hacernos partícipes del faro (y de su guiño) que guía el latido de su acto creativo.

Signos nos devela, nos confiesa, nos aclara el color y la fibra de la rampa desde la cual coge impulso para dar vuelo a su pluma.

Signos respira desde sus propias contradicciones en el mar literario que hierve en el norte peruano. Signos, saca la cabeza del norte para tantear y otear al Perú y al mundo. Signos llega a reprocharnos, sin decirlo, con su
MANIFIESTO DE LA CONTRADICCION que todavía es posible unirse por razones que van (mucho) más allá de las razones meramente tribales y/o de sobreviviencia.

MANIFIESTO DE LA CONTRADICION

Si estoy aquí es por el AGUA.
-Cromwell Pierre-
Pero el FUEGO es el signo de morir con importancia.
-César Boyd-
¿Ves como se edifica el POLVO?
-Ronald Calle-
Nos vamos lentamente, como aferrados al AIRE.
-José Abad.Signos de pugna
SIGNOS es una posibilidad laberíntica, un colapso instantáneo.


SIGNOS es la existencia para completarla con lo que nos falta de caos. Es dulzura y asco, pues el gusto es contradictorio en sí mismo, como en Poesía.

Manifiesto de la Contradicción es proclamar respeto hacia todos los entes disímiles: castidad-impudicia, simplicidad-complejidad, ignorancia-sapiencia, y todo lo que sea pugna y oposición; pues en Poesía adquieren su monismo incondicional o su separación absoluta, como se da en la propia vida: con contrariedad y deformación.

La otredad

SIGNOS es muchas carnes juntas, opuestas y complejas.

Hacemos nuestro el desasosiego de Bernardo Soares, la ansiedad de Juan Pablo Castel, la decepción de Hans Schnier, las búsquedas insatisfechas de Antoine Roquentin, la lúcida locura del Famoso Hidalgo, la bipartición del Dr. Jekyll, las perradas de los cadetes del colegio militar, la ceguera blanca de los personajes de Saramago; y a la vez todo lo contrario, para que se completen las oportunidades de existencia y conexión con las formas y las desproporciones del ser.

En Poesía, SIGNOS busca, encuentra, pierde, recupera, vuelve a perder, busca definitivamente para la acumulación de vida y de sentido: y aquí se expresa con los símbolos que retuercen el camino de la Verdad y la Mentira: con las palabras lanzadas hacia un pozo, una cúspide, un limbo; las palabras que algo condensan, algo insinúan en este abismo voluntario; sin embargo la Poesía habla mejor que un manifiesto, pues la Poesía es ignorar, no-saber, intuir; es decir, es la dignidad a que se aferran los predicadores.

Poeta, voz y resonancia

En toda su normalidad, el Poeta es un apóstol del exilio y la reclusión.
Nuestro oficio no consiste en escribir sólo lo que sentimos, tampoco en sólo sentir por los otros; nuestro oficio es más excelso. Tenemos la fe de los abandonados, la extraña causa del diligente, el pesimismo de los hambrientos, el optimismo del neófito, la lujuria del introvertido y la castidad del buitre muerto. Lo que decimos se nos reduce al ocio, lo cual es grandeza e insignificancia. Creemos en las contradicciones y en las voces sencillas y profundas que poseen una letanía humanizante.

No es suficiente una puesta de sol o una noche de luna para escribir Poesía. Cada suceso, cada mínimo movimiento, por más pedestre que sea, encierra un misterio, y el Poeta no sólo puede describir ese misterio, sino revelarlo a los que no son capaces de percibirlo. Porque no hay mayor entendimiento del mundo que la contemplación ni mayor contemplación que la Poesía. Nuestro asunto consiste en el entendimiento, jamás en el complejo adánico.

Para SIGNOS, ser Poeta no es estar enamorado del mundo, sino es inconformarse con todo lo que “es” él en su coloquialidad, por eso se lo destruye y reconstruye desde la Poesía.

Poesía, insurrecta mundana

La Poesía es la vida misma en su forma más pretenciosa y rotunda, y yace plasmada en la más soberbia forma de existencia: la escrita.

SIGNOS enarbola la contradicción en esa existencia. Contradecir el ser es crearse y recrearse uno nuevo, es modificar la carne constantemente, es ser la bipartición de un absoluto como lo es el hombre, entonces queremos distorsión y antagonía para hacer la Poesía autosuficiente; pues ésta soporta el mundo cuando ni él se soporta, controla el caos cuando las utopías lo condenan.

La Poesía es amoral, apolítica y apátrida. No es denunciante. La denuncia es la politización de una misericordia y de una respiración. Ella no es el remedio; es la carga, la convulsión, la resonancia.

La Poesía habla por el Poeta. El Poeta es sólo su instrumento.

SIGNOS no desea amoríos con la Poesía, aunque nos vence su atracción: es reserva de lujuria y desquicio, la paz y la guerra, la persecución y el hallazgo. La Poesía es una fuga y un encierro.

SIGNOS la utiliza. Pernocta con Ella. La abandona. La recupera. La vuelve a abandonar para quedársela entre sábanas.

En Poesía, la significación llega a su nivel más alto, tal es el logro de la lengua, su gloria, su atributo máximo, su vuelo cósmico. Ese tope supremo e inmejorable es el fin del lenguaje artístico, sólo superado por él mismo. SIGNOS exige de ese lenguaje sus caminos de refulgencia y oscuridad, de polisemia viva, sin falsear los trazos y sin forzar las claves.

La Poesía es lo más antinatural que existe. Es desorden y espasmo.
Ella lee el mundo, lo desfigura, lo excusa, lo superpone, lo hermetiza, lo simplifica, lo plasma, lo disocia, lo maldice, lo bendice; pero jamás lo salva. Si ese fuera su efecto, estaríamos en el paraíso. La Poesía no se salva ni así misma y SIGNOS tampoco.
SIGNOS: camino de desesperación, facto de contrariedad.

Agosto, 2008.

Wednesday, August 13, 2008

Sobrino, yo no me quiero morir

A mis tíos Medi y Aguchín,
en nombre de los hijos que nunca (es)tuvieron.

Mi tío Medi ha (sobre)vivido, desde siempre, a punto de ampollas y pastillas.

Para fiestas patrias lo fui a visitar por última vez. Jamás imaginé que aquella visita fugaz sería la última. Hoy que ha muerto lo sé: hoy lo velan, mañana lo entierran, y la Lima gris no va a dejarme asistir al funeral. No te mueras, tío, recuerdo que le dije; no te mueras, en diciembre nacerá mi primer hijo y yo quiero que lo conozcas, quiero que juegues con él. Miró la barriga de mi esposa, que estaba junto a mí, al pie de la cama, y sonrió. Tras un breve silencio me dijo con voz entrecortada: sobrino, yo no me quiero morir; aunque sea con mi bastoncito me gustaría caminar por ahí. Pero ya ves, tío, ni conocerás en diciembre a tu sobrino, ni caminarás con tu bastoncito por ahí. Tío, la muerte es sorda, la muerte es dictadora.

Tío, ¿hasta cuándo crees que tu hermanito Aguchín, tu yunta, por inercia, correrá asustado hasta la farmacia? Tío, ¿hasta cuándo crees que tu hermanita Rafa dejará de llorarte a solas en el corral de la casa? Tío, ¿sabes?, creo que van a llorarte mucho los médicos y los dueños de las farmacias. Tío, no imaginas cómo duele saber que tú sabías que te estabas muriendo pero que no querías morir: sobrino, yo no me quiero morir; aunque sea con mi bastoncito me gustaría caminar por ahí. Pero ya ves, tío, ni el lomo triste de Aguchín, ni la exigua propina de Rafa, ni tus (los) rezos, ni tus (las) pastillas, ni tus (las) ampollas pudieron postergar más la cita que desde siempre venías postergando. Tu Dios, tío, se ha cansado de esperar. ¿Sabes?, te he visto aferrarte tanto a la vida, tío, que si yo fuera Dios no hubiera tenido corazón para llevarte conmigo. A Dios, tío.

Negritos, dos. Farmacéutico más oxidado
desvívese por su único paciente

Albañilería trueca en farmacia
tan necesaria:
adormece queja
y sonríe leve
trágico
por su paciente asqueado de cápsulas

Farmacéutico religioso suda crónicas horas
(humanidad en hospital humanidad en convento)
y primavera
y abarrota farmacia
desmantelada por lotes a consulta de fe

Sin farmacia: ¡hace rato la cuerda familiar se hubiese podrido!

Negritos, dos: farmacias ambulantes a punto de clausura
_____________________________
En la foto: Medi, Robert, Aguchín

Monday, August 04, 2008

La mancha en la foto

Un cuento de Víctor Gómez

Desde la cima del barranco se observa la gran bahía de Pacasmayo; recreas la vista bajando la mirada por el acantilado y ves como las olas espumosas y blancas cubren las piedras, luego algunas crestas quedan sobre ellas cuando el mar se recoge. En este otrora puerto, donde barcos con banderas de lejanos países encallaban cerca de su viejo muelle, se produjeron algunas historias que la mente mía ha retenido y las ha amontonado en un historial, el cual poco a poco iré mostrando, conforme me lo permitan quienes tengan la gentileza de atenderme.
Algunos pacasmayinos recordarán que en los años ochentas sucedió una historia casi parecida a la siguiente:

El taxi se detuvo frente a la puerta del palacio municipal, un hombre de lentes blancos, menudo, y con aire de profesional se bajó e ingresó al edificio. Al poco rato desde la oficina del alcalde se escuchaban risas y aplausos, uno a uno fueron llegando los regidores. Los funcionarios habían sido concentrados mucho antes.

Como sucede en todo pueblo la noticia sobre la llegada de aquel personaje salió de las esferas municipales e inundó todos los barrios: “Es un ingeniero de la Wellco Inc. ha venido por que unos norteamericanos han encontrado petróleo frente al mar de Pacasmayo y va a haber bastante trabajo”: Con ciertas variantes ese era el tema central comentado por los porteños. A partir de ese momento empezaron a hacerse múltiples conjeturas: “Que la lancha de don Lucho trajo una vez pescados que sabían a kerosene, que en el verano pasado se vio una mancha negra que se desplazaba mar afuera y que, a lo mejor, los dolores de barriga de doña Sofía se debían a que los pescados tenían petróleo, que…”, los comentarios en ese sentido eran interminables y de los más variados.

La Plaza de Armas de Pacasmayo debe ser la más pequeña del mundo, esto no es óbice para que allí coincidan personas de todos los estratos sociales; se escuchaba a la tamalera con su grito peculiar, sordinas de heladeros, agricultores ingresando a las oficinas bancarias, lustrabotas, mujeres que de paso hacia el mercado comentaban las telenovelas; y otros personajes del diario acontecer. Todos ellos indiferentes a los gorriones que hacían cabriolas entre las cornisas de las viejas casonas.
Sentados al rededor de una de las mesas del Hotel Perú, (aquel edificio decimonónico ubicado junto al palacio municipal, cuyos balcones pasaron a la historia por que desde ellos Haya de la Torre pronunció encendidos discursos), estaban el alcalde Ravello, el teniente alcalde Zavala y el ingeniero Garcés; éste último era el portador de la noticia de aquella mañana. Ahora también se sabía que la Wellco Inc. iba a montar un campamento de exploración junto al viejo faro y que necesitaba de todo el apoyo de las autoridades para cumplir el cometido que la importante compañía había encomendado a Garcés. A los tres se les notaba sumamente agotados; por eso la espumante cerveza desaparecía de los vasos inmediatamente que Zavala la servía. No era para menos, habían tenido un prolijo trajín: Fueron donde el gobernador con la finalidad de que se comunicara con el comisario y lo citara a una reunión en donde el ingeniero Garcés le dijo que iba a necesitar de muchos policías, aún fuera de su servicio, sería un trabajo extra para ellos; la maquinaria necesitaba mucha vigilancia sin importar que Pacasmayo fuera un lugar tranquilo; “los ladrones siguen a estos campamentos y luego los limpian”, había dicho el funcionario de la empresa de exploración; posterior a esa reunión se dirigieron a la Fábrica de Cemento, ahora serían dos las empresas importantes en la ciudad y tendrían que llevar excelentes relaciones, se tomaron unos tragos con el gerente y pasaron a hablar con el Secretario General del partido que catapultó a Ravello como alcalde; el dirigente político tendría la misión de colocar una pizarra solicitando ochocientas personas menores de cuarenta años para que laboren como obreros o empleados, según el grado de preparación que tuvieran, y por supuesto cuidando que pertenezcan al partido: “Si usted se está portando tan bien conmigo alcalde lo justo es que ayude a su gente para que vaya por la reelección, además yo también soy del partido, sólo que los gringos no nos dejan identificarnos, si lo hacemos nos sacan del trabajo”, fueron las palabras del ya ilustre visitante. Antes de llegar al Hotel Perú también pasaron por el Párroco solicitándole que les haga ver a los fieles en la misa dominical lo buena que era esta noticia y sobretodo que agradecieran a Dios por la bendición.

“Otro sol es el sol de Pacasmayo”, frase de González Viaña que se reafirma cuando se siente la incandescencia de la melena de Febo recalentando la madera de los voladizos. Es ese sol abrasador el gran amigo de quienes expenden cerveza, que por tradición el porteño, garganta árida, liba en extremo helada; esta tradición baca es asimilada de inmediato por los visitantes, pues además del sol, y sin saberse por qué, la cerveza del Hotel Perú era como para crear la frase: “¡Qué tal cerveza es la cerveza en Pacasmayo!”
Garcés bebió hasta la espuma de la cerveza, bajó el vaso y le pidió al alcalde que lo esperara un momento, iría al banco a recoger el giro que le enviaban para hospedaje y otros gastos y volvería para seguir organizando la espera de la maquinaria que en dos días llegaría. El ingeniero cruzó la plaza y penetró en la agencia bancaria, mientras, Ravello y Zavala conversaban y libaban cerveza con verdadera algarabía. Zavala le confesó al alcalde que traería a su hijo de la selva para que trabaje en la Wellco Inc., no era posible que se esté matando por una miseria; el alcalde le respondió que estaba muy bien pensado y que él también sacaría a su mujer del Ministerio y la colocaría de secretaria, no se podía comparar un sueldo de una transnacional con el “paguito” de empleado público. En lo que estaban charlando se les acercó el loco Víctor Saúl y le dijo al alcalde que había ido al partido a anotarse para trabajar en la Wellco Inc. y le dijeron que por tener cuarenta y ocho años no podía ser tomado en cuenta, el loco le enrostró a Ravello todo el apoyo que prestó en la campaña para que llegara a ser alcalde y lamentó haber sido fiel y leal a su partido para que ahora lo desprecien por viejo, y se puso a llorar, el alcalde lo calmó prometiéndole conversar con Garcés, el loco se tranquilizó y se fue. Zavala le manifestó a Ravello que no iba a molestar al ingeniero “por una huevada de esas, ¡Sí le iban a pedir favores mucho más importantes!”. Ravello guiñó un ojo, miró a Zavala e hizo un ademán con la mano demostrando desdén por lo que él mismo le prometiera al quejoso. Llegó Garcés, jaló la silla y se sentó con el rostro desencajado, se notaba sumamente preocupado, sus acompañantes le preguntaron el por qué de su estado; el interrogado les contó que no llegaba el giro, que llamó a la Wellco Inc. y le dijeron que hay reunión de directorio urgente por un problema de levantamiento de personal en la selva, la reunión tendría para rato y sería imposible que le giren el dinero. ¡Estos gringos de mierda!, espetó, al tiempo que tiraba el fotosheck sobre la mesa, Zavala se quedó mirando la foto de Garcés, tenía una mancha negra y no se notaba si era él o no, Garcés se dio cuenta que el Teniente Alcalde estaba sorprendido del detalle y sin inmutarse le explicó que en el Hotel de Turistas de Chiclayo le cayó al fotosheck un poco de café muy caliente, por ello la mancha oscura, y prosiguió lamentándose por lo del giro, Zavala repuso que de qué se preocupaba tanto, ya eran las cuatro de la tarde y ellos hablarían con el dueño del hotel, lo garantizarían para que le sirva su cena y le den la mejor habitación, él cancelaría al día siguiente y punto. Garcés les expuso otro problema, tenía que enviar un dinero para la universidad de su hija, debía ser ahora mismo, además estaban trayendo su auto osmobile y su esposa también esperaba que le gire para el flete; pues con el giro no solo venía el dinero para los gastos operativos sino su sueldo del mes que terminaba, él ya no tenía recursos por que con la finalidad de avanzar cuanto antes hizo muchos gastos; expresó un caray muy lastimero y se bebió otro poco de cerveza, hubo un instante de silencio, el Alcalde le puso la mano sobre el hombro al tiempo que le preguntó cuánto necesitaba, Garcés levantó la vista, sonrío, para decirle con voz agradecida que de ninguna manera aceptaría ese sacrificio, llamaría a su hermano y le solicitaría que le preste el dinero, no había problema, mejor proporcióneme el teléfono de su oficina para comunicarme con Tumbes, el alcalde aceptó, salieron, llegaron a la municipalidad, Garcés, en un papelito, copió el número alcanzándoselo al alcalde, por favor pregunte por el señor Paúl Garcés y luego me pasa, indicó el ingeniero, el alcalde marcó, preguntó por la persona indicada y le dijeron que por la mañana salió de emergencia para Colombia. La cara de Garcés se desencajó aún más, tomó el papelito que contenía el número telefónico y luego de doblarlo lo metió en el bolsillo de su camisa; Ravello insistió en que ellos lo podían ayudar, que diga cuánto necesitaba, el ingeniero los miró con gesto de profundo agradecimiento y masculló muy bajito la cantidad, eran cinco mil soles, Zavala carraspeó, Ravello en cambio solo hizo un ejem y le dijo a su secretaria que llamara al tesorero, éste llegó, fue Zavala el que le explicó al funcionario para qué lo habían hecho llamar, el tesorero puso como condición que el Alcalde le firmara un vale y luego, cuando el ingeniero devuelva la plata, lo canjearía. Pasado un momento el tesorero estaba entregándole el dinero a Garcés y Ravello firmaba el vale. Ya con el dinero en la mano el favorecido les pidió permiso para ir a efectuar el depósito que recogería su esposa. En la oficina, donde los ediles se quedaron sumamente satisfechos, Zavala le dijo a Ravello que ese servicio el ingeniero nunca lo olvidaría, ¡Cómo lo iba a olvidar!, replicó el Alcalde. Garcés volvió, le solicitó a Ravello que marque un número y que preguntara por la señora de Garcés, hecha la llamada una fina voz respondió, el burgomaestre preguntó por la señora Garcés, voz del otro lado del hilo dijo yo soy, entonces el munícipe le pasó el fono al ingeniero. Fue una conversación clásica del marido que da órdenes, le habló del depósito y que hiciera las cosas como corresponden. Se despidió cálidamente y colgó. Garcés hizo saber a sus amigos que estaba muy cansado y hambriento, ellos insistieron en acompañarlo al hotel, el Alcalde, en un gesto de buen anfitrión, le dijo que la municipalidad pagaría el hospedaje y la alimentación de los dos días que estaría en Pacasmayo. No faltaba más, si se hacían gastos inútiles, menos sería para un acontecimiento tan importante como la llegada de la Wellco Inc. que traería trabajo para la gente y por ende desarrollo y progreso. Los tres cenaron lenguado al ajo y bebieron una botella de buen vino, llamaron a don Jorge, el dueño del Hotel Perú, y le recomendaron que le diera la mejor habitación al ilustre huésped que estaba trayendo el progreso a la ciudad, con televisor a color y todo lo demás, don Jorge se excusó explicando que televisor solo había en el comedor pero que, en cuanto se fueran a dormir todos los pasajeros, lo subiría al dormitorio del ingeniero, no puedo hacer más sentenció. Garcés dijo que estaba bien por que él antes leía y se recostaba nomás, recién dormía a la una o dos de la mañana. Previo a las buenas noches, Zavala, con gesto pícaro, le insinuó al ingeniero si no deseaba ir al “cerrito”, ¡Nooo, que va!, respondió Garcés, mañana sería un día de mucho trabajo, a lo mejor antes de volver a Lima, cuando lo tenga todo listo, complementó el ingeniero. Se despidieron y caminando juntos Ravello y Zavala no paraban de alabar lo caballero que era el ingeniero Garcés y lo bien que ellos habían quedado haciéndole tremendo favor.

Fuertes golpes en la puerta despertaron al alcalde Ravello, eran como la una de la mañana, encendió la luz del callejón de su casa, y preguntó que quién tocaba, reconoció la voz de Zavala, éste le pedía que abriera, la voz denotaba urgencia. Al abrir el alcalde se sorprendió de ver a Garcés junto a Zavala, qué pasa inquirió, Zavala le manifestó que el ingeniero lo fue a ver por que llamaron al hotel los gringos y que pedían que se envíen ocho trailers a Salaverry por que la maquinaria llegaría a las ocho de la mañana. Así que Garcés debería salir para Salaverry urgente, ya ya. ¿Y? preguntó el alcalde, ¿Y? que no hay plata para los traileres pues alcalde, expresó Zavala. Pero, por qué no le dijo a los gringos que mandaran el giro temprano y se les paga cuando estén acá. Garcés sereno interrumpió el dialogo, explicó que los gringos no son como los peruanos, ellos piden y hay que darles resultados si les pones peros se van con su música a otra parte y punto. Sí, eso es cierto asintió Ravello, vamos a ver al tesorero, y, de cuánto hablamos, cuestionó el Alcalde, quince mil, respondió Garcés sin inmutarse. Llegaron a la casa del tesorero, una jauría de perros ladraba incesantemente detrás de la puerta, se abrió la ventanita de la puerta, una mujer saludó al Jefe del Ayuntamiento, y luego grito Calíiinn es el señor alcalde; cubierto con una pijama que parecía hecha con tela de cortinas el tesorero llegó hasta los visitantes, los hizo pasar a la sala y después de escuchar, movió la cabeza para explicarle a Ravello que si le hubiera dicho de esto él no hubiera puesto la plata en la cuenta del banco, había hecho esa operación por la tarde; después que entregara la plata al ingeniero, en la caja fuerte solo quedaban tres mil soles para combustible y otros gastos menores. Luego del manifiesto del tesorero se hizo un silencio hasta que Garcés, con cara de haber inventado algo expresó que él, de lo que le prestaron todavía tenía dos mil soles, que es lo que me van a girar como sueldo, más tres mil del tesorero, son cinco mil, con eso les doy un adelanto del contrato a los trailers en Trujillo, luego regreso, cobro el giro de la Wellco Inc. les devuelvo el dinero a ustedes, doy el saldo de los traileres y punto, por que sin un adelanto los traileres no me van a querer servir. A todo lo que dijo el ingeniero los municipales parecieron decir con sus miradas ¡eureka!.
Era raro ver a cuatro personas caminando a esa hora por el centro de la ciudad, algunos borrachos reconocían a las autoridades y les gritaban groserías contenidas cuando estaban en su sano juicio, pero ellos iban sumamente preocupados en sus gestiones como para detenerse a responder. Llegaron a la municipalidad, el tesorero entregó los tres mil soles e hizo firmar otro vale al Alcalde, luego se marchó. Garcés, con el dinero en el bolsillo, se despidió de Ravello y Zavala, debo salir a las cuatro de la mañana y me quedan sólo dos horas para dormir, Ravello dijo entenderlo, a qué hora nos veremos le preguntó luego; yo considero que estaré acá al mediodía, respondió el interrogado, Garcés estrelló los nudillos contra la mampara, el cuartelero le abrió y el ingeniero se perdió subiendo por la vieja escalera de madera.

Apostado en uno de los sofás de verano que había en su casa, Lelys Ravello, el Alcalde de Pacasmayo, enfundado en una gran toalla bebía un jugo de naranja y se disponía a leer los periódicos, la dulce voz de la bella Gladys, esposa del burgomaestre, se escuchó como si fuera un tímido canario, Lelyyyss amor, te busca el Señor Comisario, está en la salaaa; Ravello salió, estrechó la mano del policía, quien acababa de acomodarse el kepí bajo el brazo; el anfitrión lo invitó a sentarse. Señor Alcalde tengo una preocupación muy grande respecto al ingeniero Garcés, empezó diciendo el comisario, y continuó, la verdad es que he recibido un identikit de Chiclayo quéee … sacó una hoja de un fólder y se la alcanzó al acalde, éste la tomó, observó la imagen con cuidado para exhalar un Dios mío profundo, sentido. Ese hombre, señor Alcalde, ha estafado a una comunidad en Piura y a un empresario deportivo en Chiclayo, de la región me han dicho que alertemos a las autoridades por que es muy sagaz; el comisario al ver la palidez del Alcalde interrumpió su hablar; Ravello muy bajito pero admirado decía ¡Carajo es él, es igualiiito!. La autoridad municipal se sacudió del marasmo, le dijo al Comisario que lo esperara y en muy poco tiempo ya estaba ganando la calle invitando al visitante para que lo siga. Tomó la calle 2 de mayo, llegó a Junín y al voltear se tropezó con don Jorge, el dueño del Hotel Perú, al verlo, de inmediato le contó que el ingeniero Garcés se había llevado el televisor a colores. ¡Puta madre, ya nos cagaron! Bufó Ravello, empujó levemente al anciano y siguió por Junín, volteó por Manco Cápac, ingresó a la municipalidad, ya en su oficina casi le ordenó al Comisario que se comunicara con sus superiores y les dijera que el sujeto pudo haber huido a partir de las dos de la mañana. En esos instantes Zavala ingresaba a la oficina; oye Lelys no crees que debemos tomar muchas fotografías del momento de la llegada de las maquinarias, puede servir para la campaña, el tono del Teniente Alcalde era reposado y denotaba sobriedad. ¡Calla cojudo, nos han jodido! ¡Ese huevón de Garcés es un estafador! ¡Puta madre, enséñele el identikit Comisario!, Zavala tomó el papel e hizo la misma expresión que el Alcalde cuando recién lo vio, ¡Mira Zavala, mira a ese huevón lo buscan!, totalmente fuera de si Ravello se paseaba de un lado a otro, parecía un león enjaulado, disminuyó la fuerza de la voz, como tragándose la mitad de cólera, y agregó, ¡Carajo, he firmado dos vales que suman ocho mil soles, he visitado a gente importante como un estúpido! ¡A la mierda reelección! El Comisario se despidió amablemente, Señor Alcalde debo ir a comunicarme desde la jefatura, esto también me afecta, el tipo me visitó y se paseó por el pueblo en mis narices. Al quedarse solos Zavala le dijo a Ravello que no era posible, se veía un tipo educado, y las llamadas telefónicas, tú mismo llamaste Lelys; si pues, pero estos pendejos se las saben todas, respondió Ravello, todas se la saben, sino por qué crees que se llevó los papelitos con los números, estamos cagados Zavala, tenemos que devolver ese dinero o tienes que ayudarme a camuflarlo, vamos a tener que ser bien hombres para comernos la burla del pueblo. ¡Por qué no seguiste dudando de la mancha en la foto, carajo? ¡Allí estaba la salvación!

A las tres de la tarde cuando se sabía del fiasco que había sufrido el pueblo y la pizarra del partido ya había sido bajada; el director del único tabloide cuadraba los linotipos para escribir el tremendo titular de ESTAFARON AL ALCALDE Y TODAS LAS AUTORIDADES, a esa misma hora lo sucedido empezaba a deformarse gracias al ingenio popular, cuando ya se comenzaban a inventar historias sobre la base de sospechas como “que el alcalde se buscó un cómplice para tirarse cien mil soles”, justo a esa hora, Lelys Ravello y Zavala tenían cada uno una mujer sentada en sus piernas, la música del “cerrito” era triste a solicitud de los célebres visitantes; estaban olvidando sus penas cuando un borracho le gritó a Ravello ¡Socio de la Wellco! y complementó ¿Wellco? ¡Vel cojudazo en lo que quedó!. Ravello levantó la mirada sonrío, le dio un palmazo a la mujer que lo acompañaba y con suavidad la condujo hacia los cuartos del corralón, entre luces de colores se perdieron mientras Zavala bailaba “La cama vacía” cantada por Alci Acosta.

*******

Sobre el autor:
Víctor Andrés Gómez Ruiz (Diciembre, 12 de 1964). En estos últimos tiempos el escritor ha venido desarrollando una activa vida literaria. Ha logrado poner su inspiración al servicio de todos mediante diarios y revistas en los cuales pone de manifiesto básicamente el amor por el terruño que lo vio nacer, Pacasmayo. Víctor Gómez ha expresado siempre que escribir sobre Pacasmayo, su hermosa bahía, arquitectura, costumbres, gastronomía; sobre las originalidades de su gente; representa para él su trinchera de lucha por la reivindicación de una ciudad que tiene mucho que ofrecer. Es constante su predica por lograr que los niños y jóvenes sepan cada vez más de la ciudad que los vio nacer y los alberga, por ello permanentemente se le aprecia participando de las actividades culturales que tengan que ver con la identificación pacasmayina, en razón de lo explicado los cuentos que ahora nos ofrece se ubican teniendo siempre como fondo el mar y como escenario el barrio, ese espacio vivencial que los que aman a su pueblo se resisten a omitir en cada una de sus entregas literarias.La Universidad César Vallejo desea éxitos a nuestro querido Vagopoeta, un deseo que pensamos es más un merecimiento

Thursday, July 24, 2008

Rastros en Guadalupe

El GRUPO LITERARIO NAMUL, de la ciudad de Guadalupe, invita a usted y familia a la presentación del libro de cuentos RASTROS, del joven poeta y escritor Josué Vallejos Vásquez. Dicho evento literario se llevará a cabo en el marco de la celebración del 187° Aniversario patrio, a horas 8:00pm, en el auditorio de la municipalidad de Guadalupe(2do piso). La presentación estará a cargo de Robert Jara Vélez; y la crítica literaria, a cargo del reconocido crítico literario Alíndor Terán Olascoaga y del poeta y decimista Antonio Escobar Mendívez.

Los esperamos.

Atte.

GLN

Wednesday, July 23, 2008

Diario de un merfiano...

Un sentido homenaje a un amigo cuya vida es gobernada completamente por las leyes de murphy [Murphy en ingles se pronuncia más o menos merfi, de ahí lo de merfiano]

Robert:

¿Qué tal todo? Disculpa la viciosa distancia. Oye, mejor dime a qué hora debo conectarme al msn para que conversemos un rato, no vaya a suceder que me conecte en vano. Mientras espero tu respuesta aquí te resumo mi último verano, que por cierto fue muy, pero muy friolento:

1. Ciclo del sueño invertido [Me acuesto a las 4am, aunque recién me quede dormido a las 7a.m]
2. Cero playa [Es verano y el agua está helada. El sol sale, como ya imaginarás, cuando estoy llegando a casa]
3. Plan de trabajo de tesis incompleto, por no decir nulo [Me atasqué en la primera página. Maldito miedo a la página en blanco. Y pensar que después de una página en blanco hay otra, y otra...]
4. Alcohol desmedido y resacas infinitas [Quiero emborracharme pero el alcohol no me hace ni mierda. Si mañana tuviera que trabajar me hubiera emborrachado con las dos primeras copas]
5. Tareas del hogar incumplidas [TODAS: la mujer me cela, los hijos me levantan la voz, el carro sigue dañado...]
6. Nuevo libro: Con fe y gratitud [Publicaciones Indiecitos/edición de autor: La editorial Isla Blanca está renegra, poblada de poetas advenedizos]
7. Proyecto de Editorial en agenda: Catacumba Editores [Luego te explico, mejor por msn; no vaya a ser que los cadáveres resuciten antes de tiempo]
8. Cero comunicación e incumplimiento académico [La universidad ya no queda cerca a los bares]
9. Discusión con C [Aquel poeta que se la pasa horneando panes en su pecho, pero que sólo cosecha egos sabrosos y humeantes. El otro día lo agredí y amenazó con renunciar a Catacumba Club: !Cuánto lamento que no sea de palabra!]
10. Reestructuración de Catacumba Club [Codirección: I y P. Eliminación de puestos simbólicos y de funciones ficticias. Se busca manifiesto]
11. Junta directiva de Catacumba Review en pleno proceso de deliberación [La directiva anterior se había quedado sin dirección]
12. Incomunicación con Ch y R [Incluso cuando no los llamo sus teléfonos suenan ocupados, seguramente]
13. Visitas no planificadas (ni deseadas) de viejos conocidos [Alguien por conocer siempre jode menos que un conocido. Lástima que no pueda desconocer a mis conocidos]
14. Pornografía 99% [El 1% restante está vestido]
15. Sobrepeso y falta de acicalamiento personal [Para qué acicalarme si ya estoy ca(n)sado]
16. (En)cargos de conciencia [Y de ciencia, claro]
17. Cambios repentinos de mi estado de ánimo [Prefiero ser un borracho alegre a ser un sobrio triste]
18. Y etc [¿Qué sería de mí si un día despertara y mis etcéteras se hubieran extinguido?]

Bueno amigo, sobran las excusas, al igual que los excusados. Y claro, me responsabilizo por cada una de ellas [ojalá estuviera hablando sobre mujeres] Sinceramente, yo preferiría unas vacaciones de dos semanas y no unas de dos meses como las tengo: estoy recontra seguro que las aprovecharía más y mejor. Finalmente, no olvides enviarme tu dirección actual; pues, aunque no estoy en condiciones de hacer promesa alguna, te aseguro en nombre de Murphy que la semana próxima te envío mi última creatura: Con fe y gratitud.

Merfianamente.

M.

Saturday, July 19, 2008

Porfirio Mamani en Arequipa...

El Complejo Cultural Chávez de la Rosa de la Universidad Nacional San Agustín de Arequipa y la Municipalidad Provincial de Arequipa se complacen en invitar a usted a la presentación del destacado escritor Porfirio Mamani-Macedo largamente radicado en Francia en una lectura de su última producción: Lluvia después de mi caída, nuestro escritor invitado será homenajeado por ambas instituciones; asimismo se presentará el primer poemario Hija del sol de Alba Mamani-Macedo, niña francesa de 9 años. El poeta será acompañado por los escritores Luzgardo Medina Egoavil, José Gabriel Valdivia, Christian Reynoso, Luis Rodríguez en el comentario y lectura de sus textos.

Lugar: Sala Mariano Melgar / San Agustín 104 (Arequipa-Perú)

Fecha: 23 de julio del 2008 / Hora: 7 p. m.

Simón Balbuena
(Alcalde de la Municipalidad Provincial de Arequipa)

Tito Cáceres
(Director del Complejo Cultural Chávez de la Rosa)

Friday, July 11, 2008

Boricua en Sancho Panza

El próximo lunes 14 de julio, a las 8:00 pm, en Sancho Panza Café Bar tendremos como invitado al poeta Edgardo Nieves Mieles (Puerto Rico, 1957), autor de El ramalazo de semen en la mejilla ortodoxa (de cómo un poeta recién casado corteja a la poesía a escondidas de su esposa y otras taquicardias), El amor es una enfermedad del hígado, y Las muchas aguas no podrán apagar el amor. Premiado por diversas entidades en Puerto Rico este autor de la generación de los ochenta forma parte del grupo de escritores que se aglutinó en torno a las revistas Filo de juego (1984-1987) y Tríptico (1987-1989) y figura en las más importantes ediciones antológicas de su país.

En este recital lo acompañarán:

Pedro Granados (Lima, 1955), autor de Sin motivo aparente, Juego de manos, Vía expresa, El muro de las memorias, El fuego que no es el sol, El corazón y la escritura, Lo penúltimo, Desde el más allá y Al filo del reglamento.

Robert Jara (Guadalupe, Pacasmayo, 1969), autor de Cantata al silencio, miembro del colectivo literario puertorriqueño El Sótano 00931, del grupo literario Namul, del centro cultural Runakay, y de la Asociación Internacional de Músicos Andinos (AIMA), trabaja por el rescate y revaloración de la identidad cultural de su pueblo.

Bruno Polack (Lima, 1978), ha publicado (Alegorías hiperbólicas) o Las ruedas del beso de Reinaldo Arenas, y El pequeño y mugroso pólack. Participó en el comité editorial de la revista Evohé.

Víctor Ruiz (Lima, 1982). Poemarios: Aprendiendo a hablar con las sombras y Délibáb. Enemigo del viento. Premio juegos florales de la Universidad Villarreal 2003. Es director del sello editorial Lustra.

Paul Guillén (Ica, 1976), autor de La muerte del hombre amarillo y La transformación de los metales. Dirige el blog, revista virtual y editorial Sol negro

Auspicia: Municipalidad de Barranco

Local: SANCHO PANZA - CAFÉ BAR (Av. Grau 209 A, Barranco, Lima. Telf: 460-0762)

Saturday, July 05, 2008

Ley de la sobradez y la pedantería

[1]

¿Quién tiene más derecho a ser sobrada, una mujer fea o una mujer bonita?

¿Por qué una mujer fea y sobrada molesta muchísimo más que una mujer bonita y sobrada?

Letreros con luces de neón en la entrada del mundo:

La sobradez es cosa de mujeres bonitas

Se prohíbe la sobradez a las mujeres feas

Ley de compensación:

Lo bonita no quita lo sabrada… pero como que lo justifica

Ley de amplificación:

Lo fea como que amplifica la sobradez

[2]

¿Quién tiene más derecho a ser pedante, un poeta malo o un poeta bueno?

¿Por qué un poeta malo y pedante molesta muchísimo más que un poeta bueno y pedante?

Letreros con luces de neón en la entrada del mundo:

La pedantería es cosa de buenos poetas

Se prohíbe la pedantería a los malos poetas

Ley de compensación:

Lo buen poeta no quita lo pedante… pero como que lo justifica

Ley de amplificación:

Lo mal poeta como que amplifica la pedantería

[3]

Pregunta al abogado del diablo:

¿La sobradez y la pedantería son derechos inalienables?

Saturday, June 28, 2008

La inclemencia del tiempo

Si tienes una obra literaria que valga la pena, súbete al tren de la literatura, como puedas; de lo contrario, quédate abajo, a menos que desees que el tiempo te baje a punta de patadas.

El poeta amigo, el crítico amigo, el editor amigo, el periodista amigo, el amigo en general, tiene el poder pasajero –prestado- para darte un empujoncito y subirte al tren de la literatura; mientras que el tiempo tiene el poder incorruptible e irrevocable de bajarte, si así lo cree.

El solo hecho de estar en el tren de la literatura no sirve absolutamente de nada.

Un lector puede ser desprevenido, el tiempo no.

Un crítico puede ser parcial, el tiempo no.

El tiempo es el mejor lector.

El tiempo es el mejor crítico.

El tiempo decanta al lector desprevenido.

El tiempo decanta el canon literario.

El tiempo es el mejor antólogo del mundo.
(las mejores antologías son de su autoría
)

Saturday, June 21, 2008

Taxonomía del crítico

Un intento poco serio –léase serio en más de una acepción– por clasificar al crítico; ese ser tan necesario dentro de todo sistema literario que se precie de serio. No hay motivo oscuro para esta parcelación taxonómica, como tampoco lo hubo cuando lancé la pregunta: ¿Quién es el poeta más pedante del Perú?, aunque así me lo insinuara más de uno. Sólo quiero poder hacer distingo entre uno y otro crítico; pues si bien todos son críticos, no todos son iguales. Hay, por ejemplo, de los que critican pensando en la obra, hay de los que critican pensando en el autor, hay de los que critican pensando en la publicidad; hay de los que critican con el bolsillo, hay de los que critican con el hígado, hay de los que critican con el corazón, etc. ¡Cómo no resultar tentado ante tanta diversidad¡ Si a esto le sumo mi obsesión por el orden, y por cómo nombrar a lo huidizo, esta aproximación taxonómica -que es lo que es– resulta casi natural. Aquí mi propuesta –abierta, inconclusa, etc.– que me permite poder distinguir y nombrar, a un nivel menos general, a esa rara avis llamada crítico, a esa rara avis que sufre estoicamente la fatalidad de ser instantáneamente amado por todo aquel autor de cuya obra ha comentado cosas lindas; y odiado, con más o igual intensidad, nunca menos, por aquel autor de cuya obra ha comentado cosas feas o bien no ha comentado nada (el silencio -la indiferencia- del crítico es más devastador que su crítica negativa -viperina-)

Crítico diplomático: su crítica apunta a mantener las buenas relaciones.
Crítico paternalista: su crítica apunta a dar ánimo y/o alas a los autores noveles y/o desconocidos.
Crítico empático: su crítica depende del grado de empatía que tenga con el autor
Crítico impulsivo (emotivo): su crítica depende de su estado de ánimo.
Crítico piadoso (compasivo): su crítica obedece a un acto de compasión
Crítico tribal (amical): su crítica se ocupa de autores amigos y/o cercanos.
Crítico optimista (positivo): su crítica sólo ve lo bueno de una obra.
Crítico pesimista (negativo): su crítica sólo ve lo malo de una obra.
Crítico relacionista: su crítica depende del grado y/o clase de relación que tenga con el autor.
Crítico textual: su crítica se ocupa de la obra mas no del autor.
Crítico autoral: su crítica se ocupa del autor mas no de la obra.
Crítico banal: su crítica aunque se ocupa de la obra no dice nada sobre esta.
Crítico evasivo: su crítica se va adrede por las ramas.
Crítico generoso (bonachón): su crítica es siempre benévola (para él, por ejemplo, no hay poeta malo)
Crítico acrítico (inopinado): su crítica es exenta de toda crítica.
Crítico patero (ayayero, lameojo): su crítica no busca sino congraciarse con el autor
Crítico bumerang (convenido): su crítica es –o espera- un acto de retribución
Crítico gas (garrapata, arribista, sanguijuela): su crítica se ocupa exclusivamente de autores consagrados y/o famosos.

Friday, June 13, 2008

Arribismo uno

Tuve, como buen arribista, la suerte de leer Kitsch cuando aún se encontraba lejos de ser publicado. Llegó a mis manos, o a mi computadora, no por que fede y yo fuéramos sotaneros, sino por que le comenté, cuando fede aún se encontraba estudiando su maestría en Chile, que yo estaba escribiendo un texto poético titulado Airport, en el cual al fin estaba logrando plasmar mi experiencia como extranjero en Puerto Rico. Fue entonces que fede me comentó que él también tenía en el tintero un texto con título en ingles: Kitsch. Cuando me dijo de lo que trataba supe que el parecido de los textos se reducía al idioma de los títulos; y claro, a que ambos, a su modo, pretendían ser poesía. Es así como Airport, mi texto no nato, haciendo justicia a su nombre, me sirvió de puerto hacia Kitsch, ese otro puerto, donde el poeta puertorriqueño Federico Irizarry, hoy director de El Sótano 00931, nos invita a entrar desprovistos de máscaras y taparrabos.

Kitsch, el título, pende en la entrada como advertencia silenciosa: señores, la solemnidad está prohibida. No es sólo un rótulo, es la señal que advierte al lector de lo que hallará en el viaje. Kitsch aborda y plasma lo kitsch sólo para hacerlo visible, hacerlo público y así poder dispararle, a quemarropa, fuera del anonimato. Kitsch, disconformidad a flor de titulo, coordenadas sugerentes del registro poético.

Lo peor que puede dejar en mí la lectura de un texto no es que el texto no me guste sino que me deje completamente indiferente. Kitsch no sólo no me dejó indiferente, sino que me gustó. Por supuesto me gustó - no me gustó parece más un juicio gastronómico que estético, pero es un buen comienzo. Siempre he creído que las primeras lecturas terminan elaborando un juicio impresionista que oscila entre me gusta y no me gusta; y que luego, tras lecturas más sosegadas y sesudas, se transforma en un juicio literario que oscila entre buena y mala literatura.

Kitsch tras su máscara cotidiana deja entrever su esqueleto por venir. Kitsch tras arrancarnos una mueca, una sonrisilla, un desconcierto, queda rutilando como un sol a medio día, mostrándonos sus huesos poéticos y proteicos a plenitud. En este sentido la mueca resulta ser sólo una cortesía de la casa, la tarjeta fosforescente que invita a una lectura más sosegada. Uno corre el riesgo de contentarse y/o extraviarse con esa sonrisilla provocadora de Kitsch y perderse así irremediablemente el gran banquete de disconformidad que el poeta ofrece a lo largo de su ópera prima. Los vestigios proteicos de Kitsch dejados tras una lectura complaciente y/o desprevenida exigen una lectura arqueológica. Kitsch provoca en el lector una sonrisilla no por que Kitsch sea un chiste o sea una fiesta, sino por que desconcierta al lector (hipócrita) ¿A quién le gusta, en su sano juicio, que le recuerden y le enrostren aquello de lo que huye (in)conscientemente? ¿A quién le gusta que le recuerden lo que quiere olvidar y/o ignorar? Pero como Kitsch no es complaciente, ni pretende ser un bálsamo para un lector conformista y/o adocenado, se instaura como una onda de crítica impiadosa y acida que sopla contra la hipocresía y la banalidad, contra la degradación estética y ética, contra el status quo, contra la doble moral, tan bien institucionalizadas. Kitsch, en fin, devela una realidad latente que subyace bajo la parafernalia de nuestro doble discurso moral. Kitsch grita aquello que sufre y exige silencio. Kitsch es un grito inteligente, dialogante, sosegado, contra lo que la propia etimología de su nombre designa. Kitsch, paradójicamente, no es kitsch. Kitsch es un resorte comprimido que se libera contra lo kitsch. Los nervios de Kitsch no sirven sino para quebrarle los nervios a lo Kitsch. Y todo, bajo una atmosfera de cotidianeidad gracias a la irreverencia: ¿por qué la irreverencia, aunque temida y evitada, nos resulta siempre tan familiar? Entonces, si Kitsch es un viaje inesperado, no solicitado, que nos devuelve a la realidad que conocemos bien pero que (in)conscientemente ignoramos y/o solapamos y/o evadimos es natural que la fiel sonrisilla venga a nuestro auxilio, y amenace con congelarse en nuestro rostro.

Fede es un poeta irreverente, un poeta que desacraliza –¿mundaniza? – al poeta, deshipocritiza al lector. Fede es capaz de reírse de sí mismo; actitud que le otorga la licencia natural para mofarse del mundo. Y Kitsch es la prueba de que Fede ha dispuesto de esta licencia, tal como lo afirma Juanmanuel Gonzales Ríos en el prólogo: kitsch… es un atentado contra la seriedad o lo presuntuosamente serio.

Para muestra, el poema Camp, donde el poeta denuncia crudamente la lucha que los yuppies y las barbies nacionalistas libran desde la comodidad de el oscuro bar de izquierda con aire acondicionado bajo el ojo atento, pero descontextualizado y recriminatorio del ícono nacional puertorriqueño Albizu Camp(os). La Enérgica generación Medalla, que no deja el aula por la trinchera sino por el bar(eto), que no deja el libro por la metralla sino por la cerveza nacional, se ahoga en su propio discurso líquido y etílico mientras Albizu Kitsch, sorprendido, se va quedando sin fuego nutrido en la mirada.

Kitsch es poesía, sin duda, sobre papel; mientras Airport sigue padeciendo en mi computadora la incerteza de serlo o no serlo.

Salud poeta, qué saludable es (son)reír de uno mismo.

Camp
Ven, levanta sin miedo esta manta.
Mira, este grumo de grasa y humores podridos
alguna vez fue importante para un hombre
y también se llamaba patria y delirios.
—Gottfried Benn—

Hagamos una revolución para divertirnos.
—D.H. Lawrence—

En el oscuro bar de izquierda
—ya sin fuego nutrido en la mirada—
tu agitado rostro reluce
desde el póster de una pared.
!Es la huelga del 34 y gritas!

Pero descontextualizado

en este bareto
no haces más que abrir la boca

para cantar canciones
de Jim Morrison o de Lou Reed;

en todo caso
para pedir heroicamente un trago.

En las mesas
hay jóvenes bellamente alborotados;
bajo luces de discoteca
todos discuten sobre ti.

Enérgica generación Medalla,

yuppies y barbies nacionalistas
que te reclaman,
divo de la nación,

como indiscutido salvapatrias,
cual peluche patriótico,
como una mascota revolucionaria.

En las mesas
hay jóvenes en aire acondicionador;

bajo luces de discoteca
todos discuten sobre ti,

Albizu Camp,
Albizu Pop,
Albizu Kitsh
___________________
Sobre Federico Irizarry

Saturday, June 07, 2008

Gajes del oficio...

01.
Si quieres aparecer con seguridad en una antología, no pierdas tiempo: haz una tú mismo.

02.
Si un poeta te incluye en su antología, retribúyele: cuando hagas la tuya, inclúyelo

03.
Los premios literarios no son importantes... hasta que ganas uno.

04.
Los premios literarios no son importantes... dice por falsa humildad el que ya ha ganado uno; y por despecho, el que aún no ha ganado ni uno.

05.
Generalmente, el que abomina de los premios -y/o títulos- es por que no ha conseguido ni uno

Tuesday, May 27, 2008

Gran velada literaria en Guadalupe

El día viernes 30 de mayo a las 8 de la noche en el Tigres Club los escritores Ricardo Ayllón y Félix Ruiz, representantes de la literatura del puerto de Chimbote, estarán en Guadalupe compartiendo con el público sus últimas creaciones literarias: Un poco de aire en una boca impura(poesía), el primero; y Violentas Lámparas de humo(cuentos), el segundo. Las presentaciones estarán a cargo de los escritores del puerto de Pacasmayo Víctor Gómez y Alíndor Terán. Guadalupe, este viernes será el centro anfitrión donde dos puertos hermanos convergerán por medio de la palabra.

Ricardo Ayllón, nació en Chimbote, Perú, 1969. Ha publicado los poemarios Almacén de invierno(1996), Des/Nudos(1998), A la sombra de todos los espejos(2003); y los libros de relatos Monólogos para Leonardo(2001), Baladas del ornitorrinco(2005), Imberbes(2005) Obtuvo el primer puesto en el concurso de poesía “ËL Poeta Joven de Chimbote” (1993), el segundo premio en los Juegos Florales Nacionales de Poesía de la Municipalidad Provincial de Huaraz(1997) y el primer premio en el certamen “ III Cuentatón de Lima”(2003) Es profesional en Derecho y Ciencias Políticas, promotor cultural, redactor periodístico. Laboró en el diario La Industria de Chimbote, fue coordinador cultural en la Municipalidad Distrital de Nuevo Chimbote y docente de Comunicación en IPAE (Lima) Fue asistente literario en Arteidea Editores, Gaceta Jurídica y Ediciones Altazor. Ha participado en la gestación las revistas culturales Gemación(Chimbote), Ardiente Sombra (Chimbote), El ornitorrinco (Lima), Kordillera (Huaraz), Puerto de Oro (Chimbote) y Revista Peruana de Literatura (Lima). Realizó estudios de maestría en Literatura Peruana y Latinoamericana en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Actualmente dirige la editorial Ornitorrinco Editores.

Félix Ruiz Suárez (Trujillo, 1925). Es miembro del Grupo literario Isla Blanca y de la Magna Fraternitas Universalis “Dr. Serge Raynaud de la Ferriere” Publicó los poemarios Sintonía del alba (1980) y El hierofante inmortal (1998), así como el libro de cuentos El anciano y la serpiente (1985) y el opúsculo Yami, el elefante malvado (2006). El año 2003 ganó el concurso de la letra del Himno del Distrito de Coishco (Ancash).

Esta actividad —como las pasadas y las que vendrán— es la ocasión perfecta para que el profesor, especialmente el relacionado con el área de lengua y literatura, actualice y/o amplíe el conocimiento del panorama literario regional que posee. Es la ocasión para que el estudiante (re)conozca de cerca a sus escritores. Es la ocasión para que el autor ofrezca a su público el producto de su trabajo: cuentos, poemas, etc. Es decir, es la ocasión para que profesor, estudiante, obra y autor se integren e interactúen de manera directa.

El poeta Antonio Escobar, presidente del Centro Cultural y Agrario RUNAKAY; Robert Jara, miembro de la misma institución; el Tigres Club; y la Universidad Nacional de Trujillo (sub-sede Guadalupe), invitan a Usted a esta velada literaria; y en forma muy especial, a los estudiantes y profesores.

Wednesday, May 21, 2008

Mariátegui, la música y la poesía...


ALFARERO continúa con los sábados literarios. Aquí la invitación de su director, Diómedes Morales Salazar, desde Trujillo:

Como antesala a la celebración en Junio de un aniversario más del nacimiento de José Carlos Mariátegui, el intelectual paradigma de la izquierda peruana de ayer y hoy, la Asociación Cultura y Sociedad “Alfarero” y la Casa de la Emancipación del BBVA Banco Continental, en la octava fecha de los Sábados Culturales, presentan el libro “Mariátegui y la música de su tiempo”, del poeta, escritor y periodista Ernesto Toledo Bruckmann, quien viene de Lima para tal fin.

El libro, que consta de cuatro ensayos históricos sobre la influencia musical en el Amauta, será presentado por el doctor Saniel Lozano Alvarado y el escritor Juan Félix Cortés Espinoza, críticos literarios de reconocida trayectoria, quienes nos acercarán a las manifestaciones musicales de su época. Asimismo, el tenor José Mendieta Echevarría y el concertista de guitarra Víctor Camacho Molina nos deleitarán con piezas musicales como el “Himno a Vitarte”, entre otras canciones referentes a las primeras décadas del siglo XX.

Además, a esta fiesta de la música y la poesía se une el reconocido profesor y declamador contumacino, radicado en Trujillo, Edilberto Salazar Castillo, con sus memorables poemas románticos y sociales. También, Celso Castillo, músico y actor de teatro intervendrá con sus canciones de ayer y hoy. Sin faltar, claro está, nuestro Amadeus, el sacerdote del amor, con su acordeón y su voz singular. Incluyendo, lógicamente, la ya acostumbrada Exposición de la Feria del Libro con lo último de las publicaciones literarias a disposición del público asistente.

Por eso, la Asociación Cultura y Sociedad “Alfarero”, que reitera tener siempre abiertas sus puertas a todos los escritores y artistas que deseen expresar sus inquietudes culturales, y la Casa de la Emancipación del BBVA Banco Continental, ubicada en Pizarro # 610, invitan al público en general a esta octava fecha de los Sábados Culturales, a realizarse este 24 de Mayo a partir de las 5 P.M., donde les brindaremos tres horas de esparcimiento y regocijo cultural.

Monday, May 12, 2008

Los poetas más pedantes del Perú…


¿Quién es el poeta más pedante del Perú?

Es una pregunta, obviamente abierta, que tiene múltiples respuestas. Esto implica que de primera intención es imposible, y arbitrario, dar con una respuesta categórica, única, exacta. Pues, si bien no todos los que ensayan una respuesta coinciden al nombrar al poeta más pedante del Perú, también es cierto que el/los candidato(s) de estos cae(n) dentro de una pequeña lista.

Las listas las he confeccionado en base a las respuestas obtenidas tanto en mi blog como en blog Puente Aéreo, donde a solicitud mía, su administrador -Gustavo Faverón-, posteó la pregunta.

Aquí, en primera aproximación, las listas provisionales de los poetas más pedantes del Perú –el orden de aparición de los poetas es irrelevante-:

Los poetas vivos más pedantes del Perú: Leo Zelada, Rodolfo Ybarra, Antonio Cisneros, Enrique Verástegui, Victor Coral, Miguel Ildefonso, Rubén Quiroz, Montserrat Álvarez, Melissa Patiño.

Los poetas muertos más pedantes del Perú: Santos Chocano, Martín Adán, Alberto Hidalgo, Abraham Valdelomar.

Tras una encuesta, en segunda aproximación, votando por los candidatos de cada lista podríamos dar con El Poeta Vivo/Muerto Más Pedante del Perú

La separación de una lista de vivos y una lista de muertos obedece, simplemente, al hecho de que es completamente injusto y parcial –en el Perú y en el mundo- poner a un vivo a competir con un muerto por el mismo título.

Afinemos las listas: si hay nombres por incluir, incluyámoslos; si hay nombres por excluir, excluyámoslos. Repito, las listas son aún provisionales.

Sería importante afinar las listas aportando evidencia de acceso público: por ejemplo, sitios cibernéticos donde el candidato hace gala del autobombo…

Wednesday, May 07, 2008

¿Quién es el poeta más pedante del Perú?

¿Quién no se ha topado alguna vez con ese tipo de poeta que cree que todo lo que sale de sus dedos es poesía antologable?
¿Quién no se ha topado alguna vez con ese tipo de poeta que cree que la única poesía que vale la pena es la suya?
¿Quién no se ha topado alguna vez con ese tipo de poeta que se autoproclama súper poeta?
¿Quién no se ha topado alguna vez con ese tipo de poeta que se llena la boca -ya sobrio ya borracho- diciendo que es el mejor poeta de…?
¿Quién no se ha topado alguna vez con ese tipo de poeta que sólo habla y habla de su propia poesía?

En suma:

¿Quién no se ha topado alguna vez con ese tipo de poeta que causa vergüenza ajena?

Presiento que todos nos hemos topado alguna vez con ese tipo de poeta, pero curiosamente casi todos hemos hecho silencio. ¿Por qué?: no lo sé… o quizá sí...

Lo que sí sé, a ciencia cierta, es que todas mis interrogantes anteriores se han reducido a una sola:

¿Quién es el poeta más pedante del Perú?

Que, cuando me acuerdo de mi departamento, se transforma en:

¿Quién es el poeta más pedante de La Libertad?

Que, cuando recuerdo que vivo en la capital, se transforma en:

¿Quién es el poeta más pedante de Lima?

Que, cuando…

Mejor hagamos un ranking. A ver, quién escupe, el primer nombre que pulula en su lengua…
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Generalización:

¿Quién es el X más Y de Z? / ¿Quién ha sido el X más Y de Z?

donde X = {poeta, novelista, actor,… }
donde Y = {pedante, soberbio, humilde, bueno,…}
donde Z = {Perú, La Libertad, Lima, Francia, Chile, Puerto Rico,…}
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Como vemos, hay preguntas para todos los (dis)gustos.

Wednesday, April 30, 2008

Formaciones artísticas naturales...

Una de las razones por las que me aventuré a proponer que el Cerro Azul de Guadalupe, desde un privilegiado punto de observación -tal como sucede con toda formación natural artística (FAN)-, se parece a un Simio Durmiente, fue debido a que tras ojear otras FANs ya establecidas, mi simio tenía todas las posibilidaddes de convertirse en una FAN establecida; es decir, de establecerse en el imaginario colectivo.

Obviamente, no todos podrán corroborar mi descrubirmiento, lo cual es respetable y normal. ¿A quién no le ha sucedido alguna vez que de pronto alguien dice "Luis es igualito a Pablo" cuando para usted realmente no existe el más mínimo parecido?

El texto donde expongo mi descubrimiento lo he hecho llegar a unos cuantos cientos de personas, de las cuales un 80% han corroborado mi descubrimiento. Pregunto: ¿este 80% realmente observó el parecido Cerro Azul-Simio Durmiente-, o simplemente sucede que observó lo que yo sugerí que observara? En realidad, eso no importa; lo que realmente importa, y es relevante, es que el Simio Durmiente ha cobrado vida -existe- para 8 de cada 10 personas curiosas, lo cual no es poco.

Para mi FAN -y quizá para toda FAN- sucede lo que sucede para la realidad cuántica: nada es real... hasta que se le observa.

Aquí coloco algunas fotos de FANs ya establecidas, para que usted mismo juzgue el supuesto parecido.

La Bella Durmiente (Tingo María)


El Inca Dormido (Huánuco)


El Lomo de Elefante (Tarma)


El Mapa del Perú (Huaráz)

Friday, April 25, 2008

Guadalupe en Fotos

tierra donde las flores no quieren morir
van dejando sus raíces en la tierra para mí
al igual que el pueblo moche me dejó su Pakatnamú




VER FOTOS

Thursday, April 17, 2008

UN POCO DE AIRE ...

Sobre UN POCO DE AIRE EN UNA
BOCA IMPURA, de Ricardo Ayllón


por Denisse Vega Farfán

Eric Laurent señalaba con acierto que el hombre es el resultado de su propia época, es decir, de sus experiencias, circunstancias, aspiraciones, emisores conductuales que por lo general instalan patrones de homogenización y son los que llevan la guardia del modelo humano, manejan sus deseos, actitudes, decisiones, hasta el destino de su vida. Y a esto debemos preguntarnos: ¿Cómo es el hombre de nuestra época?
Coincidiendo con Heidegger, esta es la época del desgaste de todas las materias primas, incluida la materia prima humana; una materia que se agota en beneficio de una producción técnica, de la posibilidad absoluta de fabricarlo todo. Los estigmas de esta devaluación humana van desde las enfermedades profesionales (Vg. La imagen del hombre que se mata trabajando) hasta los llamados “hombres desecho”; es decir, aquellos no deseados para la producción. Esta es la era del mercantilismo, de la máquina tragando al hombre, de la levedad, del hombre Light, plano, endeble, achatado sin un fondo, sin una construcción interior consistente. Es la época del hombre cada vez más alejado de su naturaleza, que se incuba en las urbes, el consumismo, que subordina al medio ambiente, flora y fauna como entidades inferiores. Es la época del hombre permeable, corrupto, egoísta, incompasible, ambicioso, morboso, que goza con el sufrimiento de su especie, del hombre espectador en vez de actor, de la educación perversa de la sexualidad, del individualismo, de la marginalidad y de la poca excepcionalidad. Es la época en la que el exitismo ha adquirido una naturalidad dentro de las aspiraciones sociales, enquistándose en la subjetividad como una tumoración maligna; es decir, el moldeo del hombre hasta convertirlo en un autómata, un sujeto completamente normado, carente de atributos personales propios. Tal y como decía Derrida: “muchas personas, pocos seres humanos.” En suma, es la época de la muerte del sujeto, del hombre sin personalidad ni conciencia de su libertad, de la “boca impura” como ora Ricardo Ayllón, ¿acaso en esa languidez y decepción en el que la palabra vale muy poco, volviéndose una cerosa transparencia en los oídos de los otros?
El “camino del agua” que alude en los versos, podría tomarse como una sordera liberadora, o una purificación buscada. La tierra infestada de máquinas, artilugios suicidas, consumismo, desamor, apatía, el desgaste del poeta en el combate de humanizar al hombre por medio de la palabra con réplicas pavorosas, de dogmas, etc.; crean un medio ideal para el exterminio del entendimiento, para la conservación de la superficialidad, la miseria y la desnaturalización. “Nuestros días en la Tierra son como sombra”, diría José Emilio Pacheco.
El “camino del agua” deviene entonces en esa necesidad de silenciar los trastos, como un comienzo de la muerte del “yo” hostilizante. El mar, es sin duda en la poesía de Ayllón, una directriz armonizante, que guarda incomparables sabidurías ajenas al hombre que niega su naturaleza, es un aprendizaje de calma, humildad y hondura; cito: “nadie conoce ese paisaje, es un prado que guarda resplandores para tiempos de congoja”.
“Acudid sin miedo a la muerte”, nos dice Ayllón; ¿pero deberíamos entender esto como una afirmación netamente tanática?, o ¿acaso la muerte signifique el comienzo de la certeza, la soltura de los nudos existenciales en su poesía?
Sólo terminando, muriendo, puede conocerse lo nuevo sostiene Krishna Murti, no en un sentido biológico lógicamente. Así, existe un despojo en todo lo que se ha reunido en el ansia de seguridad; para capturar cosas nuevas, el desahogo, la obertura, la depuración del ser. Cito: “La palpitación de la tierra se parecía mucho a mis monstruos, usaban la voz que electrizaba mi nombre y me sumergían en la dulce admiración que vivifica la muerte.”
Morir para vivir, en una relación de inclusión constante, ya que la negación de esta dualidad encierra al sujeto en una proyección de sí mismo. Sólo en ese morir, en ese terminar, en ese poner fin a la continuidad, está la renovación, esa creación que es eterna. Esto aparece evidente cuando Ayllón, en Instrucciones para tu delirio, asevera: “Ama aquello que se alcanza conviviendo con el alto signo de la muerte.”
Ahora bien, el sentido y la efectividad de esta muerte no sería tal, si antes el sujeto poético no se reconociera en lo mundano, en el legado de sus deserciones; cito los siguientes versos: “¿quién dice que es vano acudir/ al llanto del pálido acero/ que es inútil mirarse/ en un rayo abatido?” Reparar en lo deslucido y caótico, para ascender; es descubrir la iluminación de lo ignorado. ¿Y acaso esto último, sea ese aire buscado por la boca impura?, ¿ese elixir, o liberación sin ocultarse?
La muerte es una frecuente en “Un poco de aire para una boca impura”, hasta la última de sus páginas. La muerte retratada en diferentes sujetos como Azagar, o espacios como la bahía, presumiblemente chimbotana. Esa bahía languidecida por la depredación y el derroche de las fábricas. La bahía como una comarca independiente; a lo mejor, como salvoconducto a la desquiciante dinámica urbana, progresivamente autodestructiva; cito: “Nos fascinaba encontrarnos en el estrecho norte de la bahía, en una roca perpetua labrada por el sosiego.”
Una bahía con sus propios personajes, que en la lúdica imaginación de Ayllón transmutan en seres mágicos, mediante un lenguaje lleno de imágenes, metáforas exquisitas como si se pasara una lima por el borde de las cosas, a veces surrealistas pero sin perder conexión con los escenarios que trabaja. Conmueve pues, esa capacidad del poeta al desentrañar de esos elementos abstractos y oscuros, esa elipsis luminosa que guardan.
Asimismo, como se señaló anteriormente, aquél reconocimiento y satisfacción de la reinvención desde las zonas más espurias del ser; se concatena con los lugares más repudiados moralmente en los que se celebran las inclinaciones más audaces de la carne y el verbo. Sea Cascurno, Unicré, Lopino, Tres Cabezas, los mundos alternos, las franjas de luz hedionda donde la ceguera desaparece, la inopia, la incuria de las urbes.
Bataille define el erotismo como la apropiación de la vida hasta en la muerte y establece sus formas: erotismo de los cuerpos, erotismo de los corazones y erotismo sagrado. Estas tres formas se ven corporizadas en meretrices y en deidades tales como Crisanto o Fuego. Pero más allá del goce, existe un desquicio irredento hacia la resignación, o pérdida de valor del alma humana por la mercantilización de la carne y los sentimientos; cito: “Buscábamos el amor en su tristeza volando sobre su transparencia imposible”.
Atendamos también, a que el mar no es sólo un elemento expectante o para ser espectado por el yo poético. El mar aparece como el reflejo de ese yo, su resistencia a la extinción, su convulsión, erotismo, su luminosidad y delirio en la oscuridad. El reconocimiento en él genera complicidad, y una fraternidad recíproca; cito: “el mar nos guío hacia las entrañas del mundo”. Pero a la vez una imposibilidad de armonía alcanzada temporalmente, sean los siguientes versos: “y sólo alcanzo a cubrirme de un aura que nada produce, que apenas consigue verse a sí misma y empieza a morir en este mismo momentos sin recuerdo de nada”.
A pesar de ello, la poesía de Ayllón no descansa en el desaliento, hay un vaivén que le hace perder y a la vez retomar el timón, equilibrándolo, bifurcándolo de la mezquindad del “yo”, adquiriendo la capacidad incluso de instruir al “otro” para la emancipación de su ruptura. Tenemos un contraste marcado entre la luz y la oscuridad, pero en complementariedad, el oxímoron. El “yo” poético ya no se centra en su propia minusvalía existencial, la palabra se extiende de afuera hacia dentro con tacto humanitario: “eleva la oración que te margine de toda dependencia y ve”, dice el poeta, o cuando enuncia: “El corazón es a veces una fruta desprendida en medio de la noche, ello no es razón para subir a los espinos…”
La poética de Ayllón se preocupa en apartar al “otro” de las seudofilosofías, de despejar la mente humana, el derecho de crearse un lugar habitable, de morar la belleza en las formas más sencillas, de ejercitar la libertad fuera de homogenizaciones, hasta incluso poseer el dominio del propio sufrimiento: “Permite que los seres de tu pequeño Paraíso elijan su especie, sus familias, sus miserias.” Su yo poético aparece directo y a la vez insinuante al lector, sin lugar a elecciones. Similar dirección toman las críticas hacia la vanidad y el egocentrismo, y hacia aquellos que permanecen inmutables e indolentes ante la decadencia humana: “céfiro tragado es ahora su alma”, nos declara el poeta.
Existe también una aspiración a la eternidad, del verdadero homo que se trame con acierto desde la primera palabra, del aprendizaje del verdadero amor, y para amar primero hay que tener “humanitas” como lo denominaba Cicerón, y la “humanidad” (por lo general) es lo último que el ser humano trabaja. Humanidad infiere desprendimiento, amabilidad, conmiseración, generosidad, apego a la vida, apertura de los sentidos, abandono del yo; ya que el “yo” nos encierra en nosotros mismos, es generador de luchas y crisis constantes, cierra los conductos de la sana afectividad y la reciprocidad. Este amor que detiene al sujeto de merodear en lo conocido, el que hace posible que el tiempo sólo sea una entidad y no un factor, “una visión de temores incendiados” como ora el poeta.
Ahora bien, ciertamente en CUADERNO DE OBCECACIONES existe una ansiedad muy particular, un pulso enfebrecido en llegar al sueño, es decir, a ese estado en el que las ruinas humanas cobran verdor y la posibilidad de entumecer ese “yo” amenazador, individualista, que sólo gira en él con una dinámica enviciante, presentado a manera de un roedor (un cuy, como lo denomina el poeta). El hombre como roedor de sí mismo, que denota un desacierto existencial, esa carga de personificaciones infructuosas constantes en el sujeto sin llegar al sosiego, al verdadero molde hecho del barro y del fuego propio; cito: “¿cuántas variables de pelos y ojos para avistar la mañana?”.
El insomnio también podría recrearse como aquello que nunca llega, que no se moldea a voluntad, que se siente que está en alguna parte lejana y a la vez dentro de sí mismo, que late y a la vez está muerto: “en mi pobre vientre calcáreo y nocturno respira la soledad en forma de hombres suicidas”. Soledad como cúmulo de dilapidaciones biliosas, abyecciones escupiendo el espejo de sí mismo, inseguridad de quién se es, o ser el impostor de su propia identidad desconocida.
El cuerpo reclama su propio poder, de sus bondades y misterios, incluso ser dueño de su propio cansancio; cito: “estas gordas marmotas empeñadas en apartarme del sueño, en suplantarme el sexo, en despedir discursos a nombre de mi cuerpo quebrado”.
En contraste a esto, en el poema A UN DIOS DORMIDO, aquél Dios responde a dos formas: al ente rector ausente, a la fuerza que doma las combustiones y confusiones; o bien “dios” como el ser humano ideal dentro de uno, la idea de la perfección, que se busca infranqueable y no reacciona. Aquel que ya no despierte como ora el poeta: “con nuestros sentimientos innobles a todo volumen”.
Hasta aquí el yo poético sería muy precario, pero a continuación asevera: “hay que inventarse una colina de efluvios que espante a estos cuyes disparados”. Existe entonces un reconocimiento de las carencias y la confusión, además del conflicto de patrones conductuales, de la alienación sicosomática. Acaso una de las manifestaciones de la crisis de la post-modernidad en la que el individuo constantemente se siente en terreno perdido, espacial, temporal y en cuanto a sus convicciones. Pavor acentuado en quienes se resisten a sucumbir ante estas homogenizaciones, el pavor de este sujeto poético en particular.
No obstante, lo valioso es que es este reconocimiento la base del conocimiento, la peregrinación de la sabiduría; es decir, el vigía obcecado deviene ya no en un elemento inmutable, de sufrir –digamos- una condena existencial, sino en un participante. Comprensión evidente en los siguientes versos: “perforo las piedras de la contemplación y el delirio (…) el tiempo de negar las confusiones eternas”.
Así, la poesía de Ricardo encara al espectro, puesto que el miedo no consiste en eludir el boscaje de sombras que luchan por rasgar hasta la indumentaria más menuda de lo intacto o válido que queda en su ser. Comprende que tal evasión detiene el entendimiento. Asume el miedo con la consigna de descubrir sus verdaderas facciones, la consistencia, el peso de lo imperceptible y desconocido, la verdadera ruta de la palabra, que acaso esta resistiéndose con sus formas vagas y ondulantes, el poeta la cerca, para cuestionarle un nombre, despegar sus alas de su áspero torso. La palabra no como ventana detrás de la cual sólo te reduce a un destino expectante, sino la palabra como eje, la palabra activa, no gobernadora sino unificadora, que integra en vez de segregar.
El miedo al ser visto, experimentado con claridad y sin resistencia, revierte su sino, y luego compensa con el privilegio del sueño: “ahorcando el bullicio de las más altas penumbras”, como anota el poeta.
En la última parte del libro nos encontramos ante una familia disfuncional, signada por la decadencia, la ausencia, la hipocresía (“mi familia me ofrece su divinidad mal disimulada”, como diría Ayllón), la resistencia masoquista a la disgregación en un juego de máscaras con las cuales se aparenta un equilibrio familiar, pero que sólo acelera más su proceso de disección. El “níspero mordido” evocado por Ayllón, representa el contrario de la significancia de dicho fruto, es decir, la fertilidad, la benevolencia y la ternura, que en su verso se maduran a la condena; pero también hay esa atención al desacuerdo con el molde familiar contemporáneo, la culpa heredada a los hijos, el atraso, y la falta de comunicación.
Estos son solamente algunos rasgos saltantes del nuevo libro de Ricardo Ayllón, que no solo se esfuerza en otorgar a la poesía formas dignas, mediante el trabajo cada vez más depurado de la palabra y el logro de la imagen, la sensación, recrear el tacto de lo subjetivo y lo real, el arrojo, la espontaneidad, la lucidez y la frescura; sino que a ello se suman sus vibrantes y cuestionantes temáticas, de una resistencia contagiante aunque en medio de un espiral de cadáveres.
Como diría el poeta César Moro: “Muriendo de pie/ conquistaremos/ aquel paraje de hierbas silvestres.”

Denisse Vega Farfán Locati
(Trujillo, Perú, 1986). Autora de EURITMIA (2005). Finalista de la XIII Bienal de Poesía "Premio Copé Internacional 2007". Forma parte de la muestra de poesía joven “Generación del 2000?” (Claroscuro, Círculo Abierto Editores, 2006), de la antología de poesía “19 Poetas Peruanos-Generación del 2000” (Lapsus, 2006), de “Poesía Perú S.XXI 60 poetas peruanos contemporáneos” (Fundación Yacana, 2007), y "Selección de poesía peruana contemporánea" (Revista Ping Pong, República Dominicana, 2007). Poemas suyos han sido y son publicados en diarios y revistas nacionales e internacionales como: Resonancias, Letralia (Colombia), Letras.s5 (Chile), Fórnix, La Siega, Trecetrenes (Madrid), Adiós (Madrid), Sieteculebras, Revista Peruana de Literatura, Urbanotopía, Quipu, entre otros.