Thursday, August 16, 2007

Crónicas de la vida...

¡QUE EL CRISTO DE ELQUI HAGA EL MILAGRO DE SALVAR
EL MUELLE DE PACASMAYO!
Por: Víctor Gómez Ruiz
vagopoeta@hotmail.com


Ha estado caminando las calles de Pacasmayo Elqui Burgos Burgos, el consagrado Poeta que naciera en San Pablo y decidiera tomar a Pacasmayo como su ciudad desde los cuatro años de edad, jugara fútbol en la playa del malecón y derramara palomilladas en aquella celebridad urbana que es el barrio Rázuri, ganara los Juegos Florales en San Marcos con su poemario “Cazador de Espejismos”, radicara un tiempo en México y luego pasara a Paris desde donde viene a intervalos de tiempo un poco espaciados a mi parecer.
El último domingo Elqui tuvo la gentileza de recibirme en la casa que su madre le dejara en la calle de su niñez para permitirme que le obsequiara un ejemplar de mis “Crónicas de la Vida I”, resultándome el gesto enormemente ganancioso ya que recibí de manos del vate su último libro: “El Cristo de Elqui”, el cual comentaré en una crónica aparte. En aquella visita, por espacio de una hora, junto al Profesor y Crítico Literario Alindor Terán, estuvimos recordando anécdotas, cuentos y leyendas que emergen de la sabiduría popular, las cuales Elqui y su distinguida esposa degustaban con avidez. Decidimos no quedarnos en los recuerdos y las palabras enrumbando por la calle Rázuri hasta llegar al Malecón. Entusiasmada la dama francesa, consorte de Elqui, bajó hacia la playa, recogía piedrecillas de extrañas formas y colores, correteaba carreteros y tomaba algunas fotografías. Fue así como llegamos hasta las cercanías del viejo muelle y, al tiempo que el poeta lo observaba con nostalgia me preguntó si no se podía hacer nada por él. ¡Qué tristeza no poder responderle que existía un plan concreto! Le hablé de algunos intentos, le dije que se necesitaba de mucha inversión. Elqui planteó que sólo sirviera para el turismo; propuso una reparación adecuada y que su maderamen – repito, muy bien reforzado – se lotizara para ubicar cafés, restaurantes, lugares familiares etc. Según él, solo eso significaría un enorme atractivo con ingentes ingresos para la ciudad.
Hablar del muelle de Pacasmayo es referirnos al corazón de esta ciudad. En él cientos de familia encuentran el sustento diario, sin embargo es muy cierto que la pesca artesanal ya no es un filón económico que pueda satisfacer las necesidades de empleo de los jóvenes que se incorporan al regimiento de potenciales trabajadores cada año. Sin embargo creo que la idea del autor de “El Cristo de Elqui”, si bien es muy europea, puede trabajarse con ciertos matices. Esa es una tarea de técnicos y expertos profesionales. Esta columna lleva en sus entrañas la esperanza de despertar un sentimiento que permita reflexionar sobre ese histórico y hermoso monumento que los pacasmayinos estamos dejando acabarse merced a nuestra indiferencia.
Cuando caminábamos por Rázuri, Elqui preguntó por qué el abandono de lo que fuera el Colegio “Antonio Raimondi” y en el Malecón hizo lo mismo respecto del viejo local del Centro Social de Empleados, y así preguntaba por cada una de las cosas que los pacasmayinos dejamos que se pierdan. Luego de algunas tomas para el recuerdo e intercambio de ideas nos despedimos por que Elqui tendría un momento sumamente familiar; subiría al cementerio para ver los nuevos mausoleos conteniendo los restos de su Madre y su hermano Miguel, a quienes los había trasladado del nicho a la tierra como un sello inconfundible de su amor por este suelo, al despedirnos sentí la obligación de escribir lo que les entrego en honor a la poesía y con la esperanza que “El Cristo de Elqui” nos haga el milagro de salvar nuestro muelle.

1 comment:

los pacasmayos said...

para mi paisano robert jara velez un poema de los pacasmayos

CORAZON DE LOS DIOSES

¿que tiene tu malecon que atrae tanto?
sera el amor de los dioses del litoral o
las lindas pergolas, casonas y el mar
sera la caricia de los vientos o
los ojos hermosos de tu ocaso
seran las olas atractivas del oceano
plazuelas civicas, hermoso cristo panoramico, la iglesia y el faro
seran los niños juguetones del verano
sus divinas mujeres que engalanan su espacio o
las atractivas playas y el dolor del muelle
lo que nos atrae tanto



un saludo desde mexico d.f dicc.07